Las perspectivas económicas mundiales dependen de la duración de la guerra en Oriente Medio, y existe una posibilidad real de que se produzca una recesión en algunos países y un fuerte repunte de la inflación si el conflicto se prolonga hasta el año que viene, advirtió la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Si el conflicto resulta ser de corta duración, la producción de petróleo y gas del golfo Pérsico podría volver gradualmente a los niveles previos a la crisis a partir del tercer trimestre, con una escasez limitada a Asia y amortiguada por las reservas estratégicas y los envíos de otros productores.
En ese escenario de referencia, se prevé que el crecimiento mundial se ralentice del 3.4 por ciento en 2025 al 2.8 por ciento en 2026, antes de repuntar hasta 3.1 por ciento en 2027, en línea, en términos generales, con las previsiones de marzo de la OCDE.
Pero si la perturbación energética persiste hasta bien entrado el próximo año, el crecimiento mundial podría ralentizarse drásticamente hasta 2.1 por ciento en 2026 y 1.8 por ciento en 2027, tasas que rara vez se observan salvo en crisis graves como la crisis financiera de 2008-2009 o la pandemia del covid-19.
Algunas economías podrían caer en una recesión total, y se prevé que los países asiáticos que dependen de los suministros energéticos de Oriente Medio sean los más afectados.
El aumento de los precios de la energía podría sumar 0.4 puntos porcentuales a la inflación mundial en 2026 y 1.3 puntos porcentuales en 2027, lo que probablemente llevaría a los bancos centrales a subir las tasas de interés entre 0.5 y 0.75 puntos porcentuales a corto plazo.
En el escenario de referencia, la OCDE prevé que la inflación en las economías del G20 alcance un máximo del 4 por ciento este año, antes de moderarse hasta 3.1 por ciento el año que viene, por lo que las tasas de interés se quedarían en general sin cambios este año y previsiblemente se rebajarían el año que viene.
El crecimiento del comercio mundial se moderará tras un 2025 sólido, aunque la fuerte demanda de bienes e inversiones relacionados con la IA, especialmente en Asia, debería proporcionar cierto apoyo.
Perspectivas desiguales en las principales economías
En el escenario de referencia, se espera que el aumento de las exportaciones de energía respalde el crecimiento de Estados Unidos y compense en parte el lastre que supone el aumento de los precios sobre el poder adquisitivo de los hogares. Se prevé que el crecimiento se modere del 2.1 por ciento en 2025 al 2.0 por ciento en 2026 y al 1.8 por ciento en 2027.
En Europa, se prevé que el crecimiento de la zona del euro se ralentice del 1.4 por ciento al 0.8 por ciento este año, antes de repuntar hasta 1.2 por ciento el año que viene, ya que la resistencia de los mercados laborales y el aumento del gasto en defensa ayudarán a contrarrestar las medidas de austeridad gubernamentales.
En Reino Unido, se prevé que el crecimiento se ralentice hasta 0.9 por ciento este año, antes de recuperarse hasta el 1.1 por ciento en 2027, a medida que se estabilice el comercio mundial y se relajen las condiciones financieras.
En Asia, se prevé que China se desacelere, pasando de un crecimiento del 5.0 por ciento en 2025 al 4.5 por ciento en 2026 y al 4.3 por ciento en 2027, aunque sus amplias reservas energéticas limitarán su exposición a las subidas del precio del petróleo.
Las exportaciones se beneficiarán de la reducción de los aranceles estadunidenses y de un sector tecnológico competitivo, aunque la caída del mercado inmobiliario sigue siendo un lastre.
Se prevé que Japón sea uno de los países más afectados por las perturbaciones comerciales vinculadas al conflicto del golfo Pérsico, con una desaceleración del crecimiento del 1.1 por ciento en 2025 al 0.6 por ciento en 2026, antes de repuntar ligeramente hasta el 0.8 por ciento en 2027, lo que supone una revisión a la baja con respecto a marzo.
Aunque las subvenciones ayudarán a amortiguar la crisis energética, la OCDE señaló que Japón necesita un plan "claro y creíble" para sanear las finanzas públicas a medio plazo a medida que suben las tasas de interés.
MRA