Tampico y la zona conurbada del sur de Tamaulipas se preparan para una nueva etapa de expansión comercial con inversiones en supermercados, hospitales privados, hoteles, agencias automotrices, tiendas de conveniencia y torres departamentales que modificarán el rostro económico de la región en el corto y mediano plazo.
El epicentro de esta transformación vuelve a ser la llamada Zona Dorada, un corredor de aproximadamente ocho kilómetros sobre la prolongación de la avenida Hidalgo, la vialidad comercial más importante de la región, donde proyectos privados ya están en construcción, otros se encuentran en proceso de modernización y algunos más están próximos a abrir.
La expansión también alcanza a Altamira, donde terrenos hasta ahora poco explotados comercialmente comienzan a recibir franquicias de comida rápida, tiendas especializadas y cadenas hoteleras para atender un mercado regional que ronda el millón de habitantes.
“Podemos decir, con toda certeza, que Tampico y la región tendrán un segundo aire comercial. Toda la inversión privada por venir significa un nuevo dinamismo económico que no se había registrado en años anteriores. Nuestra oferta le va a permitir a la población, a turistas y a la gente de la región Huasteca ver una amplia variedad de compras y servicios”, afirmó Marco Cortés Salazar, presidente del Consejo de Instituciones Empresariales del Sur de Tamaulipas (Ciest).
Avenida Hidalgo, el corredor que cambió el comercio de Tampico
Durante décadas, la actividad comercial de Tampico se concentró en el primero y segundo cuadros de la ciudad. La cercanía con el puerto hacía natural la instalación de tiendas de ropa, calzado y artículos de primera necesidad.
El escenario comenzó a cambiar entre finales de los años setenta y principios de los ochenta con la prolongación de la avenida Hidalgo y la disponibilidad de terrenos para grandes desarrollos.
Uno de los primeros fue Plaza Palmas, considerada el punto de arranque de los centros comerciales modernos en Tampico. Su tienda ancla fue Blanco, entonces una extensa cadena nacional de autoservicio, acompañada por alrededor de 100 espacios comerciales en un terreno delimitado también por las calles Agua Dulce y Rotaria.
Después llegó Liverpool, que instaló una de sus tiendas frente a Plaza Palmas y modificó la dinámica de la entonces tranquila colonia Country Club, particularmente durante temporadas de promociones, ventas nocturnas y compras navideñas.
“Después de Palmas, Plaza Crystal fue convirtiéndose en el segundo desarrollo comercial más importante de la ciudad, es icónica, se ubica en un lugar privilegiado y ayuda mucho a la economía. Si recibe más franquicias, le dará mayor vida a todo el complejo y también desahogará la demanda en Altama, que se empieza a saturar”, explicó Cortés Salazar.
Más tarde surgió Altama, considerado uno de los complejos comerciales más importantes de Tamaulipas por su capacidad, marcas y modelo de negocio, mientras el corredor de la Hidalgo continuó recibiendo restaurantes, servicios y espacios de entretenimiento, entre ellos complejos de Cinépolis.
Para el sector empresarial, el reto ahora es distribuir esa oferta y evitar que la demanda se concentre en un solo centro comercial.
“Ir sumando más franquicias a los desarrollos y clientes, las necesitamos para seguir aumentando la oferta y que no se concentre en un solo sitio. Esto nos va a permitir que más gente de la Huasteca veracruzana y potosina venga a la zona, además de atender los servicios de turismo de negocios y quienes se quedan por el sector industrial y portuario”, añadió.
A la expansión se suma Marriott, con un hotel de cinco estrellas proyectado sobre la avenida de la Industria, en Altamira, dentro de la que se perfila como la torre más alta de Tamaulipas y del Golfo de México.
Supermercados meten miles de millones a la competencia
Entre 2022 y 2023, tres grandes grupos empresariales anunciaron planes de crecimiento y expansión en Tamaulipas.
Chedraui fortaleció su presencia con inversiones superiores a los 3 mil 400 millones de pesos e incluyó en Tampico la primera sucursal local de su formato Selecto.
El proyecto enfrentó dificultades. La empresa cerró su anterior establecimiento y, a principios de 2024, surgieron diferencias con condóminos de Plaza Crystal. Un año después se alcanzó un acuerdo económico y comenzaron los trabajos de remodelación. La inversión destinada a este proyecto supera los mil millones de pesos.
Grupo Walmart también presentó al gobierno estatal un paquete de inversión cercano a los 4 mil millones de pesos. Entre sus principales proyectos se encuentran Pabellón Altamira y una nueva sucursal de Sam’s Club en Reynosa.
A esa competencia se sumará Femsa, que destinará cerca de 900 millones de pesos para instalar 90 sucursales de Tiendas Bara. Tampico será la puerta de entrada de este formato a Tamaulipas.
“La gran novedad es que los capitales están apostando con mucha fuerza a nuestra región. La variedad es grande, por eso también necesitamos seguir impulsando proyectos públicos que vengan a darle calidad de vida a las personas y, por ende, sigamos despertando ese apetito por invertir”, recalcó el presidente del Ciest.
El objetivo es acelerar una actividad económica que ronda un crecimiento anual de 3 por ciento, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), y aumentar la aportación de la región, actualmente superior a 20 por ciento del Producto Interno Bruto estatal.
El contraste está en el empleo: durante el año se han perdido alrededor de mil 500 puestos de trabajo, uno de los principales retos frente a la llegada de nuevos capitales.
La Zona Dorada también ha tenido fracasos
El crecimiento comercial del corredor Hidalgo no ha sido lineal.
Las dificultades económicas, las rentas que llegaron hasta los 150 mil pesos por local —dependiendo de sus dimensiones— y finalmente la pandemia de covid-19 provocaron cierres y pusieron a prueba la supervivencia de numerosos negocios.
McDonald’s, por ejemplo, tuvo dos intentos fallidos para permanecer en la Zona Dorada. El primero ocurrió en los años noventa, en un terreno cercano a la calle Agua Dulce. Posteriormente abrió otro establecimiento sobre avenida Valles, que también terminó cerrando.
Otros negocios lograron mantenerse durante varios años hasta que decisiones corporativas provocaron su salida. Fue el caso de las cadenas estadunidenses Applebee’s y IHOP, además de Vips, en Tres Arcos, y El Papalote, originario de Monterrey.
Al mismo tiempo, algunos espacios optaron por reinventarse.
Plaza El Charro modificó su estructura y reapareció como Punto Marqués, donde incluso se instaló un centro de negocios de la red de universidades Tecmilenio.
Más adelante, donde la avenida reduce su capacidad de cinco a tres carriles, terrenos de menor tamaño fueron aprovechados para desarrollar plazas como Esmeralda, Campestre y Altavista.
Esta última se consolidó especialmente entre el turismo de negocios por su oferta restaurantera y hotelera.
Tampico entra a una red nacional de hospitales
El siguiente frente de expansión está en el sector salud.
Por su ubicación como centro regional para habitantes de Tamaulipas, Veracruz y San Luis Potosí, además de su actividad petroquímica, petrolera, industrial y portuaria, Tampico fue incluido dentro de una estrategia nacional de nuevos hospitales privados.
El proyecto Fifty Doctors contempla presencia en distintas regiones del país y Tampico será el único municipio de Tamaulipas incluido en esta etapa, pese al movimiento de turismo médico que también registra la frontera.
“La ubicación jugó un papel importante. Sabemos que hay una gran oferta hospitalaria pública y privada. Nuestro concepto es que cada doctor que, tras un estudio, sabemos que recurre a rentar en plazas comerciales, se haga de su propio consultorio, moderno, bien ubicado y con varios servicios. Es el valor agregado que damos”, explicó Borja de la Cierva, administrador del proyecto.
El complejo requerirá una inversión de mil millones de pesos y será el primer desarrollo vertical de la zona dedicado exclusivamente a servicios de salud.
Las obras ya son visibles en la colonia Petrolera, a pocos metros de Chedraui Selecto, y la expectativa es concluir el proyecto aproximadamente en un año.
La apuesta privada coincide con una ampliación de la infraestructura pública: en agosto pasado, el gobierno federal inauguró el nuevo hospital del ISSSTE.
El siguiente paso: vivir en torres
La nueva ola de inversiones también comienza a modificar el mercado inmobiliario.
La Secretaría de Economía estatal calcula para la región proyectos por más de 5 mil millones de dólares y la generación potencial de alrededor de 8 mil empleos formales, escenario que ya es seguido por desarrolladores, asesores y representantes inmobiliarios.
La Asociación Mexicana de Profesionistas Inmobiliarios (AMPI) considera que el crecimiento abre una oportunidad para incorporar al sector en las decisiones sobre el futuro de la zona.
“No solo hay que estar viendo todo el movimiento de inversión, debemos sentarnos en la mesa de toma de decisiones y ser partícipes. Hay un área de oportunidad para esta región y aprovecharla”, señaló Jenni Rivas, presidenta de la asociación para 2026.
Uno de los cambios más visibles será la vivienda vertical.
La Zona Dorada ya concentra proyectos que buscan romper con el modelo tradicional de expansión residencial. Grupo Velas cuenta con un predio en la zona de ampliación de la avenida Hidalgo donde se proyecta la construcción de edificios de departamentos.
La apuesta busca atender, entre otros sectores, a trabajadores y ejecutivos ligados a empresas como Woodside Energy, SBM Offshore, SLB SubSea, Petróleos Mexicanos, Comisión Federal de Electricidad, New Fortress Energy, Valero y Terminal Investment Limited.
El objetivo es que quienes lleguen a trabajar a la zona encuentren en un mismo corredor vivienda, alimentación, comercio, educación, servicios médicos y entretenimiento.
Después de décadas de crecimiento, cierres, transformaciones y nuevas apuestas, Tampico vuelve a colocar a la inversión privada en el centro de su desarrollo.
El verdadero reto será que ese “segundo aire” comercial no se limite a nuevos edificios y franquicias, sino que termine reflejándose en generación de empleos, mayor actividad económica y mejores ingresos para las familias de la zona sur de Tamaulipas.
JETL