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Nicaragua no combate el calentamiento global

El país centroamericano fue el primero, de 11, en decir que no tienen intención de publicar un compromiso para disminuir el cambio climático.


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El país centroamericano irrumpió en el escenario mundial en la conferencia sobre el cambio climático, COP21, en París cuando se convirtió en el primer país en declarar que no tienen la intención de publicar un plan nacional para combatir el calentamiento global.

Eso sería un “camino al fracaso”, dijo Paul Oquist, principal negociador de Managua, al explicar que su país no quiere ser parte de un proceso que condene al mundo al “infierno” del peligroso calentamiento global.

Más de 180 países de los 195 que participan en las conversaciones de París se ofrecieron voluntariamente a realizar un plan para combatir el cambio climático como parte de un esfuerzo para forjar un nuevo acuerdo global para detener el incremento de temperatura de más de 2 grados centígrados de la era preindustrial.

Su número incluye a la convulsionada República Democrática del Congo, Liberia, que este año luchó contra el ébola, y la mayor parte de los países más pobres del mundo, desde Malawi hasta Burundi o Haití y Níger.

Pero Oquist quien dio a conocer primero la posición de su país al sitio de noticias en línea Climate Home, dijo a los periodistas que la naturaleza voluntaria de los compromisos significa que las temperaturas van a aumentar.

“No queremos ser cómplices de la muerte, daños y destrucción que representará un mundo con 3 o 4 grados más”, dijo.

El desaire de Managua a la conferencia de París, conocida como COP21, es poco probable que interrumpa el objetivo central de la reunión de lograr el primer nuevo acuerdo de la ONU sobre el clima en 18 años. Nicaragua sólo representa 0.03% de las emisiones de gas de efecto invernadero a nivel mundial.

Pero provocó una seca respuesta por parte de algunos de los asistentes a la conferencia, incluyendo a Mónica Araya de Costa Rica, nación que comparte frontera con Nicaragua y es un país pionero en políticas verdes, como el impuesto a las emisiones de carbono.

“Esta es no es la COP para buscar atención sin poner soluciones sobre la mesa”, dijo Araya, exnegociadora de Costa Rica. “Unos cuantos países que realizan juegos ideológicos no pueden secuestrar París”.

La posición de Nicaragua no tiene conexión con lo que otros países en desarrollo ponen en práctica, dijo, y agregó que los planes climáticos de su país, que incluyen trenes eléctricos y otras medidas, entregarán beneficios tangibles para las personas y compañías.

Además de Nicaragua, Venezuela, un país rico en petróleo, Corea del Norte, Libia, Timor Oriental, Nepal, Uzbekistán, St Kitts and Nevis y Panamá, tampoco presentan un compromiso climático.

La delegada de Panamá, Rosilena Lindo, dijo que su país trabaja duro en la estrategia sobre el cambio climático, que incluye planes para aumentar el uso de energía solar y eólica, y que se publicará en cuanto termine una ronda de consultas.

“Es una gran decisión y tenemos que estar seguros de que toda la población está comprometida y acepta lo que proponemos”, dijo a FT.


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