El Mundial de Futbol no generó el impulso económico que se esperaba para México y su efecto sobre el consumo, empleo y actividad productiva fue mucho más limitado de lo anticipado, concluyó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp).
En su análisis semanal, el organismo señaló que las expectativas de una fuerte derrama económica asociada al torneo no se concretaron y que los beneficios observados se concentraron en sectores y regiones específicas, con un efecto de corto plazo.
“Las expectativas que se tenían como beneficio económico para México no se concretaron respecto a lo que se esperaba”, indicó.
Durante la organización del evento se llegó a hablar de un impacto equivalente a 0.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que la estimación oficial proyectaba una derrama de hasta 3 mil millones de dólares. Sin embargo, cálculos de Deloitte ubicaron la derrama en 2 mil 543 millones de dólares, cifra 7 por ciento inferior a su previsión previa y equivalente a apenas 0.12 por ciento del PIB.
El Ceesp reconoció que ciudades como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey registraron mayores beneficios por el aumento temporal del turismo y el consumo, particularmente en el sector gastronómico, pero advirtió que esos efectos no fueron suficientes para modificar la tendencia general de la economía.
“Las ciudades que más reportaron beneficios por el lado del consumo fueron la Ciudad de México con 548 millones de dólares, Jalisco con 290 y Monterrey con 270 millones. Por sectores, resaltó la gastronomía con 584 millones.
“No obstante, los datos oficiales más recientes confirman que el efecto del evento deportivo más importante del año no reflejó una mejora significativa en el consumo privado”, dijo.
Los datos más recientes del Inegi respaldan esa conclusión. La estimación oportuna del consumo privado anticipa que en junio el indicador avanzó solo 0.1 por ciento mensual, por debajo del 0.4 por ciento reportado en mayo, lo que sugiere que el torneo no se tradujo en una aceleración relevante del gasto de los hogares.
En materia laboral, el organismo destacó que en mayo se perdieron 29 mil 922 empleos formales, mientras que en junio se generaron 61 mil 23 puestos de trabajo. Aunque calificó como positiva la recuperación de junio, advirtió que el país necesita crear aproximadamente el doble de esa cifra cada mes para absorber a la nueva fuerza laboral y contener el avance de la informalidad.
El Ceesp sostuvo que el Mundial dejó beneficios “acotados” y “de corto plazo”, pero no un cambio estructural en el ritmo de crecimiento de la economía mexicana.
Además, recordó que la Encuesta de Expectativas de Banco de México prevé un crecimiento del PIB de apenas 1.07 por ciento para todo 2026, una cifra menor a la estimación previa.
“El beneficio obtenido por el Mundial no fue suficiente para generar un impulso económico mayor”, concluyó el organismo, al señalar que la economía no registrará avances sostenidos en crecimiento y empleo mientras no se observen mejoras importantes en la inversión productiva, tanto pública como privada.