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Monterrey analiza su destino fuera del TLC

El proteccionismo de Donald Trump ya cobró sus primeras víctimas en la capital industrial del noreste.

No fue el gran espectáculo la inauguración de una planta de varios millones de dólares.

Pero para Monterrey, la capital industrial en el norte de México, fue significativo que TransMatic, la empresa de estampados metálicos, realizara un evento en la era Trump. “Quiero felicitarlos por una acción tan valiente”, dijo Sergio Argüelles, director ejecutivo de Finsa, el desarrollador mexicano propietario del parque industrial que lo rodea. “Lo hicieron porque todos sabemos que proyectos como éste beneficiarán a los dos países. No puedes apagar el interruptor de la relación entre México y Estados Unidos de un día para otro”, dijo a Financial Times.

La nueva planta es relativamente pequeña: con una inversión de 12 millones de dólares (mdd) y la contratación de 55 empleados de tiempo completo. Pero TransMatic corre un riesgo al tener en cuenta que el presidente Trump calificó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC) como “el peor acuerdo comercial de la historia” y prometió ponerle un fin; además, avergonzó públicamente a las empresas estadunidenses que fabrican en el extranjero y las calificó de poco patriotas.

El vecino de TransMatic, la división Carrier de United Technologies, decidió no enviar mil 400 puestos de trabajo a Monterrey después de que Trump llegó a un acuerdo con el fabricante de aires acondicionados que incluyó una exención fiscal de 7 mdd en Indiana.

Monterrey es la potencia mexicana del TLC, hogar de empresas estadunidenses como Caterpillar y Navistar. Todas las autopistas que salen de la ciudad de 1.3 millones de habitantes llevan a parques industriales. Una cuarta parte de la economía que hay en Nuevo León es de manufactura, y a solo dos horas en automóvil de Texas, Monterrey es emblemático de lo que es el TLC o de lo que puede llegar a ser si Trump termina con el acuerdo comercial y su intercambio bilateral de 580 mil mdd al año.

“Todos en la industria sienten la incertidumbre y en este momento todos se muestran cautelosos”, dice Guillermo Dillon, director de la Caintra, la cámara industrial local. “Sin duda sabemos que hay empresas que retiran los proyectos o los ponen en pausa”. Casi una docena de compañías que operan en el área se negaron a hablar con el FT.

Los posibles inversionistas en México se muestran cautelosos. Doug Donahue, vicepresidente de desarrollo empresarial de la consultora de offshoring Entrada Group, dice que solo dos de sus 10 clientes siguen adelante con sus planes de expansión en México.

La decisión que tomó Ford el 3 de enero de cancelar la inversión en una planta de mil 600 millones de dólares en México fue una de las primeras víctimas del proteccionismo de Trump. Los planes que ya estaban en marcha, como los de TransMatic, al parecer siguen adelante. En el Interpuerto Monterrey, un enorme parque industrial al norte de la ciudad, su presidente, Mauricio Garza, dice que todavía ve inversiones. Tres empresas serán inauguradas este año, con un gasto total de 100 mdd. “Estos no son proyectos de cuatro u ocho años. Hablamos de décadas”, dice.

“Las empresas no se asustan por los rumores cotidianos”. Interpuerto todavía es en gran parte terrenos baldíos, solo 10 por ciento de la misma está desarrollada hacia su objetivo de una inversión de 6 mil millones de dólares.

Esa es una imagen del optimismo en Monterrey, pero también de los riesgos que hay si Trump inicia una guerra comercial con México. En una esquina se encuentra una planta que pertenece a Mondelez, el conglomerado estadunidense de alimentos. En noviembre de 2015, Trump dijo que jamás volvería a comer una galleta Oreo porque Mondelez trasladó su producción de Chicago a México.

A medida que el gobierno mexicano comienza a consultar con el sector privado antes de iniciar las negociaciones del TLC con Estados Unidos, las empresas comienzan a considerar en qué pueden convertirse las relaciones comerciales del país con EU.

La visión más optimista es la de una reconfiguración del TLC. “Nos gustaría que un acuerdo futuro se mantuviera en su forma actual lo más posible, y solo agregar o fortalecer áreas que no se incluyeron o abordaron en el acuerdo original”, dice Alejandro Ramírez, presidente del Consejo Mexicano de Negocios. Si eso no ocurre, el gobierno de Nuevo León dice que considera que la posible era de proteccionismo de Estados Unidos sea una oportunidad para llevar a la región a la siguiente etapa. “Por supuesto que la gente está preocupada, pero eso ya se convierte en un sentimiento de unidad y determinación para encontrar un camino nuevo y más autónomo de seguir adelante”, dice Fernando Turner, secretario de Desarrollo Económico del estado. El TLC y el libre comercio no han sido tan maravillosos como todo el mundo dice que es”, agrega, y cita un crecimiento económico relativamente bajo y el estancamiento de los salarios desde que comenzó el tratado hace 23 años.

La contribución de México al valor final del producto es relativamente baja, ya que 75 por ciento de las importaciones son productos intermedios para futuras exportaciones, eso es algo que frena a México, dice.

Información adicional de Jude Webber.



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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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