La falta de nuevas concesiones mineras en México por decisión del gobierno de Claudia Sheinbaum está modificando la estrategia de las compañías canadienses que operan en el país: ante las restricciones para desarrollar nuevos yacimientos desde cero, las empresas recurren cada vez más a adquisiciones, transacciones entre particulares y al desarrollo de proyectos que ya forman parte de sus carteras y que no habían puesto en marcha.
El cambio se refleja en el comportamiento de algunas compañías en la Bolsa de Toronto. En lo que va de 2026, GoGold Resources acumula un avance de 39.31 por ciento; First Majestic Silver, de 13.19 por ciento; Agnico Eagle Mines, de 11.68 por ciento, y Torex Gold Resources, de 8.22 por ciento.
En contraste, frente a las que no han tenido mucha actividad son Alamos Gold registra una caída de 12.54 por ciento; Pan American Silver pierde 7.74 por ciento; Avino Silver & Gold Mines retrocede 2.22 por ciento, y Endeavour Silver baja 1.21 por ciento.
Expertos consultados por MILENIO afirman que los movimientos no pueden atribuirse únicamente a la compra o venta de activos, pues también influyen los precios de los metales, producción, costos, reservas y expectativas de flujo de efectivo.
Sin embargo, dicen que los casos muestran que el mercado está valorando las perspectivas de crecimiento y la capacidad de las compañías para ampliar o convertir sus recursos en futuras fuentes de producción.
¿Cómo cambió el mercado minero en México? Crece la compraventa de proyectos
De acuerdo con la consultora Seale & Associates, durante 2025, la minería registró 33 transacciones de fusiones y adquisiciones en México, equivalentes a 20.5 por ciento del total nacional.
La actividad se concentró principalmente en proyectos de exploración y desarrollo, con participación de empresas junior y operaciones pequeñas y medianas.
La tendencia continuó durante 2026: hasta agosto, el sector minero acumuló 16 transacciones, 17.4 por ciento del total.
Luis Alfredo Hernández, profesor de Business School y ex presidente del Comité de Riesgos del Fideicomiso de Fomento Minero (Fifomi), el problema no necesariamente está en los objetivos de la nueva legislación.
“El problema no es que la ley esté mal hecha, pues tiene propósitos positivos al reforzar el tema ambiental y el beneficio a las comunidades”, señaló.
Proyectos mineros en desarrollo: los casos de éxito de GoGold y Torex Gold en México
GoGold es un ejemplo de esta dinámica. La compañía obtuvo en junio los permisos para construir Los Ricos South, en Jalisco, y en agosto comenzó las obras de una mina de plata y oro con una inversión inicial estimada en 227 millones de dólares.
En septiembre informó que la construcción avanzaba conforme al calendario y mantiene el objetivo de realizar su primer vertido de plata en el segundo trimestre de 2028.
Torex Gold, por su parte, adquirió Los Reyes, en Sinaloa, mediante la compra de Prime Mining en octubre de 2025. Durante este año reanudó la perforación y destinó alrededor de 18 millones de dólares al proyecto para actualizar recursos y avanzar hacia estudios de prefactibilidad.
La operación incorporó a su cartera más de 2 millones de onzas de oro equivalente en recursos indicados y 765 mil onzas en recursos inferidos. Este año, además, publicó una evaluación económica preliminar de Los Reyes, convirtiendo una adquisición en una plataforma de crecimiento.
El fenómeno ocurre en un mercado mexicano donde la entrega de nuevas concesiones permanece restringida desde 2018 y donde las modificaciones legales reforzaron la participación y rectoría del Estado en el sector.
De la exploración a la compra de activos: el nuevo rol de las mineras junior
La estrategia también modifica el papel de las compañías junior canadienses, que tradicionalmente buscan concesiones, exploran y certifican recursos para incrementar el valor de los proyectos y posteriormente venderlos a empresas de mayor tamaño.
Luca Ferrari, profesor del Instituto de Geociencias de la UNAM, explicó que ante las dificultades para acceder a nuevos títulos, las firmas extranjeras optan por reducir su exposición a las primeras etapas de exploración y buscar activos que ya cuentan con recursos o avances técnicos.
La lógica es trasladar el riesgo hacia proyectos con mayor información geológica y posibilidades más concretas de desarrollo.
Venta de activos estratégicos: Agnico Eagle y First Majestic reestructuran su presencia
Esta dinámica incluso se observa entre compañías que no realizaron adquisiciones durante 2026. Agnico Eagle acordó en septiembre vender a Luca Mining el proyecto El Barqueño, en Jalisco, mientras que First Majestic vendió Del Toro, en Zacatecas, a Sierra Madre Gold and Silver por hasta 60 millones de dólares y posteriormente pactó la venta de San Martín, en Jalisco, por hasta 90 millones.
Impacto en la producción nacional: mayor valor financiero, pero menor volumen físico
El resultado de todo esto es que se genera una industria que puede elevar el valor de su producción sin que necesariamente aumente su capacidad física.
Durante la presentación del informe anual 2026, Pedro Rivero González, presidente de la Camimex, señaló que el sector alcanzó un valor histórico de producción impulsado por el entorno internacional de precios, pero enfrenta un estancamiento en el volumen físico.
La disminución de la inversión en nuevos proyectos, el agotamiento natural de minas existentes y la ausencia de nuevas concesiones presionan la capacidad de sustituir los yacimientos que pierden producción.
En este contexto, las operaciones de fusiones y adquisiciones y el desarrollo de proyectos ya existentes se convierten en una vía para mantener reservas y producción futura.
Así, el comportamiento de las mineras canadienses en 2026 no muestra una relación automática entre comprar activos y ganar valor en Bolsa, pero sí refleja una transformación más amplia: ante la falta de nuevas concesiones en México, el crecimiento de las compañías depende cada vez más de lo que puedan comprar, desarrollar o convertir en reservas dentro de la plataforma de activos que ya existe.