El gobierno de México debe definir una estrategia de largo plazo para desarrollar el sistema aeroportuario metropolitano tras el levantamiento de las restricciones de Estados Unidos que impedían a aerolíneas mexicanas que operan en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) abrir nuevas rutas hacia ciudades estadunidenses, sugirió Peter Cerdá, director ejecutivo de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA).
En conferencia previa al inicio del foro ALTA AGM & Airline Leaders Forum 2026, el representante de la agrupación consideró que la decisión de Washington abre una oportunidad para impulsar la conectividad entre ambos países, incluyendo la terminal de Toluca, aunque advirtió que México debe atender los problemas de saturación, principalmente del AICM.
“Yo creo que nuevamente nos pone en una situación positiva para el crecimiento entre los dos países, que se estaba viendo limitado”,afirmó.
Cerdá sostuvo que la solución al diferendo regulatorio elimina una presión para la industria, pero no resuelve las deficiencias de infraestructura que enfrenta México, particularmente en el principal aeropuerto de la capital.
“Lo que sí es importante en el reprecaso mexicano es cómo vamos mejorando la eficiencia, sobre todo en las problemáticas que tenemos aquí en el aeropuerto Benito Juárez sobre la saturación, que sí es un problema, porque es un aeropuerto que está creciendo y está creciendo rápido y nos estamos viendo limitados por la parte de infraestructura”, señaló.
Ante este panorama, consideró prioritario que las autoridades definan cómo funcionará el sistema aeroportuario de la capital, luego de la cancelación del proyecto de Texcoco, y establezcan el papel que corresponderá a cada una de las tres terminales.
“Llevamos con el dilema de cómo desarrollamos este sistema aeroportuario entre Toluca, AIFA y AICM”, indicó.
Cerdá señaló que el AICM continuará como el principal aeropuerto internacional de la Ciudad de México, mientras que el Felipe Ángeles debe consolidarse como una instalación complementaria para atender la demanda de pasajeros.
“El mensaje principal y el enfoque tiene que ser cómo mejoramos los servicios en un aeropuerto que tiene deficiencias y que está previendo incrementar las operaciones”, afirmó.
El representante de ALTA destacó que el traslado de las operaciones de carga al AIFA dio resultados positivos, aunque insistió en la necesidad de atender los requerimientos de infraestructura del aeropuerto Benito Juárez.
Propuestas
Cerdá señaló que entre las alternativas para mejorar la infraestructura del AICM están la modernización de las terminales 1 y 2, la construcción de una tercera terminal y la reubicación de las pistas de despegue y aterrizaje.
Consideró que estas decisiones deben formar parte de un plan de largo plazo elaborado entre el gobierno federal y la industria aérea, con la participación de las autoridades del sector, incluida la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes y la Agencia Federal de Aviación Civil.
Remarcó que el retiro de las restricciones estadounidenses abre nuevas posibilidades para las aerolíneas mexicanas, pero aprovecharlas también requiere que México defina cómo fortalecer la infraestructura aeroportuaria existente y distribuir las operaciones entre el AICM, el AIFA y Toluca.
MRA