México y España desempolvaron una herramienta que llevaba tiempo fuera del radar y que ahora puede convertirse en una pieza clave de su relación bilateral: el Fondo Mixto de Cooperación Técnica y Científica.
La decisión no es menor. El instrumento permitirá a ambos gobiernos poner recursos sobre la mesa para financiar proyectos conjuntos y, además, impulsar iniciativas de cooperación triangular en América Latina y el Caribe. En otras palabras, México y España buscan pasar del discurso diplomático a proyectos con presupuesto, objetivos y resultados medibles.
El relanzamiento tomó forma en la Ciudad de México, durante una reunión entre Eva Granados, secretaria de Estado de Cooperación Internacional de España, y Alejandra del Moral, directora ejecutiva de la AMEXCID. Desde Madrid, el mensaje fue claro: comienza una etapa de “confianza” y “diálogo entre iguales”, con una cooperación más horizontal y orientada a resultados.
La agenda ya tiene prioridades. Ciencia, innovación, desarrollo sostenible y ayuda humanitaria aparecen entre los primeros campos de trabajo.
El nuevo impulso llega con una base financiera relevante. España mantiene actualmente 35 proyectos de cooperación en México por más de 29 millones de euros, una bolsa que creció 20.8 por ciento frente al año anterior.
El fondo también reforzará proyectos en igualdad de género, cohesión social, medio ambiente, cambio climático, agua y saneamiento. Todo ello mientras ambos países preparan el terreno para la Cumbre Iberoamericana de Madrid, que se realizará el 4 y 5 de noviembre de 2026 y donde se definirá la estrategia regional de cooperación para 2027-2030.
GHD