Matthew Gallagher, de 41 años, creó una empresa con IA y alcanzó ingresos millonarios en tiempo récord. En sólo dos meses, el emprendedor estadounidense puso en marcha una start-up con 20 mil dólares y el apoyo de múltiples herramientas de inteligencia artificial.
A través de un reportaje de New York Times, se informó que Matthew Gallagher, desde su casa en Los Ángeles, utilizó IA para desarrollar el software de su empresa, generar contenidos, crear campañas publicitarias y automatizar la atención al cliente.
La compañía, llamada Medvi, comenzó a operar con una estructura mínima: él mismo y, posteriormente, su hermano Elliot como único empleado.
¿Cómo hizo Matthew Gallagher para volverse millonario con la ayuda de la IA?
La start-up Medvi logró 300 clientes en su primer mes y sumó otros mil en el segundo. Durante 2025, su primer año completo, alcanzó 401 millones de dólares en ventas y para este año, aspira conseguir hasta mil 800 millones de dólares.
Gallagher aseveró que Medvi “no es una empresa de inteligencia artificial”, pero aceptó que la consiguió con su ayuda y un modelo que consiste en combinar automatización avanzada con servicios externos de telemedicina, lo que redujo costos operativos y aceleró la expansión.
Matthew Gallagher antes de volverse millonario había dirigido una start-up que vendía relojes de pulsera, no creía que podía convertirse en millonario con ayuda de la inteligencia artificial, pero ahora que lo ha conseguido no pudo evitar emocionarse.
Su start-up se logró "tomando una idea antigua, ser intermediario de medicamentos para perder peso, y usando la IA para potenciarla", informó el New York Times.
Aunque Medvi no cuenta con una valoración oficial ni financiación externa, su nivel de ingresos y rentabilidad la colocaron como un caso atípico dentro del ecosistema tecnológico. La empresa opera con contratistas y plataformas externas para funciones médicas, logísticas y legales.
El crecimiento no estuvo exento de equivocaciones. El sistema automatizado llegó a generar errores en precios o respuestas a clientes, lo que obligó a ajustes constantes. Además, el propio Gallagher atendió personalmente miles de consultas cuando el chatbot derivaba llamadas.
Aun así, el empresario evitó expandir su plantilla. Tras experiencias previas con estructuras más grandes, consideró que aumentar el equipo podía ralentizar la toma de decisiones. Su hermano Elliot asumió tareas operativas clave para liberar carga de trabajo.

APC