Los rendimientos de la inversión en investigación y desarrollo de las farmacéuticas más grandes del mundo cayeron a su nivel más bajo en al menos cinco años, lo que elimina las esperanzas de que el reciente resurgimiento de las autorizaciones de medicamentos señalan un repunte en la productividad de la industria.
El rendimiento proyectado de los productos en la última etapa de desarrollo se redujo a menos de la mitad desde 2010, para ubicarse en 4.2 por ciento, según la consultora Deloitte, mientras el costo de llevar los medicamentos al mercado se eleva y el pronóstico de ventas cae.
Los hallazgos ofrecen un recordatorio del precario factor económico de la investigación y desarrollo de la industria farmacéutica incluso cuando la Administración de Alimentos y Medicamentos de EU (FDA, por su sigla en inglés) se acerca a la cifra más alta de aprobaciones anuales de medicamentos en casi 20 años.
El bombardeo de lanzamientos, incluidos los nuevos tratamientos de alto perfil para el cáncer, enfermedades del corazón y colesterol alto, aumentaron el optimismo en la industria después de un periodo en el que la expiración de las grandes patentes deprimió el crecimiento.
Sin embargo, en el estudio de Deloitte se advierte que el pronóstico de ventas máximas para la siguiente generación de medicamentos cayó casi 50 por ciento desde 2010, para llegar a un promedio de 416 millones de dólares (mdd), mientras que el costo de desarrollo se elevó un tercio, para llegar a mil 600 mdd.
“Los números no suman para que la investigación y desarrollo de ciencias biológicas generen un rendimiento apropiado”, dijo Neil Lesser, director de estrategia de ciencias biológicas de Deloitte en EU. “Las compañías persiguen los objetivos futuros con los costos anteriores”.
La caída en los pronósticos de ventas se explica en parte por la transición de los éxitos de ventas de un solo producto que abarca todo a terapias más de nicho, ya que los avances permiten que los tratamientos se enfoquen en grupos de pacientes más pequeños.
Pero también refleja la presión sobre la fijación de precios, ya que los políticos estadunidenses y las aseguradoras intentan frenar el incremento de los costos de los medicamentos, lo que se suma a la contracción de largo tiempo por parte de los sistemas de salud pública europeos con problemas de liquidez.
Una limitación adicional en el pronóstico de Deloitte fue el aumento de la competencia en mercados saturados para los medicamentos contra el cáncer. La proporción de los activos de oncología en los procesos de investigación y desarrollo de las 12 grandes farmacéuticas que se estudiaron en el informe aumentó de 20 por ciento en 2010 a 30 por ciento este año.
Los hallazgos ayudan a explicar por qué las empresas farmacéuticas tienen un frenesí de fusiones y adquisiciones, con acuerdos en el segmento de cuidado de la salud de casi 680 mil mdd en lo que va del año, mientras que los fabricantes de medicamentos buscan nuevas fuentes de crecimiento y eficiencia.
La unión de Pfizer con Allergan, de 160 mdd, del mes pasado fue el mayor acuerdo en la industria farmacéutica en la historia, pero Deloitte encontró que un mayor tamaño no hizo nada para elevar la productividad. Por el contrario, una comparación con cuatro grupos de biotecnología más pequeños encontró que produjeron un promedio de 17 por ciento en el rendimiento de la inversión de investigación y desarrollo durante los últimos tres años, en comparación con 5 por ciento de los 12 grandes grupos.
“Mientras más grande es la compañía, menos eficiente es”, dijo Colin Terry, director de la práctica de investigación y desarrollo de ciencias biológicas de Deloitte en Londres. “A las empresas con un mayor enfoque les va mejor”.
Frente a la debilidad de los rendimientos de la investigación y desarrollo, las grandes farmacéuticas aumentaron la cantidad de dinero que regresan a los accionistas mediante recompras de acciones y dividendos, se dice en el informe, lo que señala una posible “falta de confianza tanto de los inversionistas como de las empresas”, en la investigación y desarrollo.
Sin embargo, el informe reconoció que el aumento en el número de medicamentos que llegan al mercado muestra que la innovación crece, a pesar de que las compañías se esfuerzan por obtener un buen rendimiento con ellas. La FDA aprobó 41 nuevos medicamentos en lo que va del año, lo que equivale a todo 2014, la mejor cifra desde 1996 y la segunda más alta en la historia.
