El sector inmobiliario en México atraviesa una nueva etapa de transformación marcada por la aparición de modelos de participación para inversionistas, el desarrollo de macroproyectos urbanos y el crecimiento de ciudades con fuerte dinamismo económico.
Especialistas e informes del sector señalan que la actividad inmobiliaria continúa creciendo en distintas regiones del país, impulsada por cambios en los hábitos de inversión, la búsqueda de alternativas de rendimiento frente a instrumentos financieros tradicionales y la expansión urbana de ciudades estratégicas.
Muestra de ello es el informe de BBVA Research, en el que se detalla que el Producto Interno Bruto (PIB) de la construcción creció un 2.6% en el primer semestre de 2025, impulsado principalmente por la edificación, que registró un aumento del 6.9%.
En los últimos años, este proceso se ha reflejado en el desarrollo de proyectos habitacionales, comerciales y de uso mixto que buscan responder a nuevas dinámicas de mercado y a la demanda de vivienda e infraestructura urbana.
El Bajío, nuevo motor de inversión inmobiliaria en México
De acuerdo a un análisis realizado por Tinsa by Accuminn, en 2025 el mercado de vivienda en la zona del Bajío tuvo una tendencia clara, el segmento medio es el que más dinamizó la colocación, pues se colocaron más de 47 mil 600 viviendas, entre nuevas y usadas.
Este crecimiento responde a factores como la posición geográfica en el centro de México, lo que facilita la conexión con los principales corredores industriales, comerciales y logísticos. Como resultado, industrias como la automotriz, la aeroespacial y la tecnológica han establecido plantas y centros de operación en estados como Querétaro, Guanajuato, Aguascalientes y San Luis Potosí, impulsando a su vez la expansión de proyectos de vivienda.
El análisis de Tinsa by Accuminn puntualiza que en la región se cuenta con 6.7 millones de habitantes y 1.9 millones de hogares. Esta zona alberga una población económicamente activa que alcanza los 3.6 millones de personas que cuentan con un ingreso promedio por hogar de 37 mil pesos, lo que permite acceder a la compra de nuevas viviendas.
En este sentido, ciudades como Querétaro se han consolidado como polos de atracción para el desarrollo inmobiliario, debido al aumento de la actividad económica y a la expansión de su infraestructura urbana, lo que ha propiciado el surgimiento de proyectos de vivienda de mayor escala que están orientados a consolidar nuevas zonas de desarrollo urbano.
Innovación inmobiliaria
Entre los proyectos que están revolucionando el sector inmobiliario en la región del Bajío se encuentra Ciudad Meseta, un macrodesarrollo impulsado por la empresa Tamayo Desarrollos en la zona norponiente de Querétaro, que contempla la creación de infraestructura urbana y la atracción de inversión privada.
En paralelo, distintas desarrolladoras han ampliado su presencia en la región con proyectos residenciales y verticales. Entre ellas se encuentran AlttaHomes, Atlas Desarrollos, RUBA, Platino, Aivia y Grupo Cenkus, que han impulsado desarrollos habitacionales y de uso mixto en distintos puntos del estado.
A la par de estos proyectos, algunas firmas han comenzado a incorporar esquemas de inversión inmobiliaria basados en nuevos modelos de participación. Una de ellas es Bold Capital, que ha promovido conceptos como unidades tipo lock-off y títulos inmobiliarios en proyectos verticales como Meseta Tower.
“La llegada de múltiples desarrolladores en una misma zona genera un efecto positivo de competencia y mejora en la calidad de los proyectos. Esto se traduce en productos mejor diseñados, infraestructura urbana más robusta y alternativas de inversión más sofisticadas”, explicó un especialista de Tamayo Desarrollos.
Estos modelos buscan ampliar las opciones para inversionistas y diversificar las formas de participación dentro del mercado inmobiliario.
Un sector en transformación
A pesar de las controversias que han surgido en torno a algunos modelos de inversión, el mercado inmobiliario mexicano continúa mostrando señales de dinamismo. El crecimiento de ciudades intermedias, la llegada de nuevos capitales y la diversificación de productos inmobiliarios han contribuido a conformar un ecosistema más amplio y complejo.
En este contexto, la convergencia entre desarrolladores tradicionales, proyectos urbanos de gran escala y nuevos esquemas de inversión podría influir en la evolución del mercado en los próximos años.
No obstante, especialistas recomiendan a los inversionistas realizar investigaciones detalladas sobre los proyectos y las empresas que los desarrollan, pues, en el mercado han surgido casos en los que proyectos con nombres similares a marcas consolidadas generan confusión entre los inversionistas.
Por ello, es relevante verificar la trayectoria de las empresas, su presencia en el mercado y la información pública disponible antes de tomar decisiones de inversión.
GCM