Ser gamer en México ya no depende únicamente de la habilidad para superar niveles o competir en línea; también exige un bolsillo más resistente, convirtiendo el sueño de ser un pro-player en algo más lejano para muchos jóvenes en el país.
De junio de 2024 a junio de 2026, los precios de los videojuegos acumularon un incremento de 13.8 por ciento, mientras que la inflación general fue de 7.84 por ciento, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El diferencial refleja que formar parte del ecosistema resulta cada vez más costoso para los mexicanos.
Para la firma The Competitive Intelligence Unit (The CIU), este fenómeno ya comienza a modificar los hábitos de consumo. La consultora estima que el gasto promedio asociado al ecosistema de consolas fijas pasó de 7 mil 24 pesos en 2024 a 7 mil 924 pesos en 2025, un incremento de 12.8 por ciento; y que para este año incluso supera ya los 8 mil pesos.
“Lejos de anticipar una desaceleración del mercado gaming, el nuevo entorno de precios acelerará la transformación en los patrones de consumo de los jugadores mexicanos”, expuso Alberto Piedras, analista de investigación de mercados en la consultora.
Afirmó que entre los cambios más significativos están “la extensión de los ciclos de reemplazo, una mayor participación del mercado secundario y la convivencia prolongada entre distintas generaciones de consolas”.
La evolución
El experto de The CIU expuso que actualmente hay 16.6 millones de mexicanos utilizan consolas fijas de videojuegos, equivalentes a 22.5 por ciento del total de videojugadores, un aumento de 7.8 por ciento anual, lo que evidencia que este segmento continúa expandiendo su presencia entre los consumidores nacionales.
“Los ingresos asociados al mercado de consolas alcanzan 33 mil 644 millones de pesos, cifra que representa 79.4 por ciento del valor total del mercado de videojuegos en México, confirmando que, a pesar de la diversificación de plataformas, las consolas siguen siendo el principal motor económico de la industria, representando 8 de cada 10 pesos de la industria de videojuegos”, expuso.
Pero aclaró que, a pesar del crecimiento sostenido del mercado, la adopción de consolas de nueva generación continúa avanzando con un ritmo moderado.
“Actualmente, aproximadamente tres de cada diez consolas en uso en México corresponden a plataformas de última generación, mientras que una proporción significativa de jugadores continúa utilizando hardware lanzado hace más de una década”, destacó.
Esto está responde a los cambios en la industria, modificaciones que no solo son para México.
De acuerdo con información de Reuters y de las propias empresas, Nintendo fue la primera en marcar el cambio al anunciar, en marzo de 2026, una nueva política de precios para los juegos de Switch 2, con títulos que alcanzan los 80 dólares. Posteriormente, Sony elevó a 79.99 dólares el precio recomendado de varios videojuegos exclusivos para PlayStation 5, mientras que Microsoft confirmó en junio de 2026 que sus nuevos títulos first-party para Xbox también costarían 79.99 dólares, al tiempo que incrementó el precio de las consolas Xbox Series.
Reto, mantener accesibles los juegos
Las empresas tienen claro que este metodo de entretenimiento no puede alejarse de las personas, pues son parte fundamental también de los futuros desarrollos, por eso Alberto Piedras de The CIU destaca que el principal desafío para la industria no será únicamente continuar atrayendo nuevos jugadores, sino preservar la accesibilidad económica de uno de los segmentos más importantes y rentables del entretenimiento digital.
“La evolución reciente del mercado sugiere que la próxima generación de consolas podría definirse menos por los avances tecnológicos y más por una pregunta fundamental para millones de consumidores: ¿cuánto estarán dispuestos a pagar los jugadores para seguir jugando?”, destacó.
Esto ya lo reconocen actores importantes de la industria. En entrevista con Entertainment Weekly, Asha Sharma, CEO de Xbox, advirtió que los videojuegos enfrentan un problema de accesibilidad económica, al considerar que el incremento en el costo del hardware y del software puede alejar a nuevos jugadores del ecosistema.
Para ello, señaló que Xbox busca construir un ecosistema más abierto, "para invitar a más desarrolladores, tener más tipos de juegos e incorporar a más jugadores".
Mientras que Joost van Dreunen, profesor de NYU Stern y analista de la industria del gaming, explicó que el sector atraviesa una transformación estructural impulsada por el incremento en los costos de desarrollo y las nuevas formas de monetización.
En ese contexto, el comportamiento de los consumidores será determinante para definir hasta dónde pueden seguir aumentando los precios sin afectar la demanda.
El desafío para la industria será encontrar el equilibrio entre mantener la rentabilidad de un mercado en expansión y evitar que el costo de jugar se convierta en una barrera para millones de personas, en un entorno donde el precio comienza a pesar tanto como la innovación tecnológica.
AG