En solo 20 minutos la confiabilidad del mundo de los criptoactivos quedó en entredicho. El mayor robo en la historia de las criptomonedas y uno de los golpes criminales más cuantiosos en lo que va del siglo XXI, desapareció 6 mil 300 millones de dólares, por un hackeo a la plataforma global de intercambio cripto, Binance el pasado 29 de octubre.
Más allá del valor de los criptoactivos, el hackeo pone bajo la lupa no solo a una compañía, sino el futuro de los sistemas de ciberseguridad, el valor de las criptomonedas y el grado de vulnerabilidad de una industria a la que los bancos centrales y los reguladores de los gobiernos en varios países aún ven con reservas.
Lo que empezó como una simple sospecha de mal funcionamiento de una laptop, puede tener un alcance mucho mayor.
¿Cómo ocurrió el hackeo a Binance? Paso a paso de la falla de seguridad
Al principio, Binance pensó que el origen del problema era simple: la laptop comprometida de uno de sus ingenieros de software. Sin embargo, conforme avanzó la investigación surgieron fallas mucho más profundas. Según la firma de análisis TRM Labs, los atacantes vulneraron la infraestructura interna encargada de autorizar transacciones, lo que les dio el control necesario para emitir las órdenes y vaciar cinco billeteras.
La operación comenzó a gestarse 36 horas antes con tres retiros desde Tornado Cash para financiar la billetera del atacante. Tras probar el código malicioso en varias cuentas durante la madrugada del 29 de octubre, el exploit final se ejecutó en Binance solo cuatro horas después del ensayo general.
El saqueo arrancó poco después de las ocho de la noche (20:05 UTC) en el XRP Ledger, donde transfirieron 233.46 millones de XRP a una sola dirección, de acuerdo con reportes de Reuters y Financial Times. En cuestión de minutos cayeron las billeteras de Solana y Optimism, seguidas por una hot wallet de Bitcoin drenada con 18,270 BTC —cuyo botín comenzaron a fraccionar de inmediato mediante la técnica peel chain para entorpecer el rastreo—. Casi al instante, la red Tron entregó otros 612.7 millones de USDT y 46.4 millones de TRX.
El golpe expuso severas fallas en los sistemas de autorización de Binance y obligó a suspender retiros. La cifra sustraída cuadruplica el histórico robo a Bybit de 2025. Como ilustró el abogado Joshua Chu en declaraciones a Reuters: "Es posible que el atacante no haya robado la llave de la bóveda, sino secuestrado el sistema que le indica liberar el dinero".
¿Quiénes perdieron con el hackeo?
Para camuflar los fondos, los hackers los dispersaron en múltiples direcciones. Según revelaron datos consultados por Financial Times y Reuters, aunque emisores de monedas estables como USDT y USDC, junto con firmas como Ripple, intentaron congelar parte de los activos, las pérdidas reales recaen en la desprotección de las redes descentralizadas: TRM Labs calcula que unos 2,400 millones de dólares en bitcoin y ethereum permanecen fuera del alcance de cualquier bloqueo. La ola de pánico provocada por el incidente arrastró a la baja los precios en todo el mercado cripto durante la jornada del viernes.
Impacto en el mercado cripto: Reacción de firmas e inversionistas tras el ciberataque
La respuesta del sector cripto ante el ciberataque a Binance fue inmediata. Más allá del quebranto financiero, firmas e inversionistas advierten sobre un golpe a la confianza que ya sacude la liquidez global y empuja a los grandes tenedores a buscar refugio.
Desde ChainUp Investment, Amanda He sugirió en declaraciones a Reuters que la caída inicial del mercado reflejó la venta masiva del propio atacante y el pánico posterior.
"No tenemos una posición importante en Binance. Pero de las posiciones que sí teníamos allí, las hemos vendido todas por ahora. Todo lo que se puede retirar, lo retiramos primero. Lo que no se puede retirar, lo vendemos, y lo reemplazamos por activos refugio como las stablecoins", señaló.
Por su parte, Tim Sun, investigador principal de Hashkey Group en Hong Kong, advirtió que el congelamiento de operaciones en la mayor plataforma global va más allá de la pérdida inmediata.
"Nuestra mayor preocupación es el posible impacto en la liquidez. Cualquier interrupción en las operaciones de depósito y retiro de Binance podría afectar la capacidad de los creadores de mercado para transferir capital entre diferentes plataformas", declaró a Financial Times.
Con una mirada enfocada en el mediano plazo, Geoffrey Kendrick, director de investigación de activos digitales en Standard Chartered Londres, señaló también a Reuters que la turbulencia aún debe asentarse: "Solo después de que se descongelen los activos y se conozcan más detalles del ataque podremos determinar un nuevo nivel de soporte".
¿Quiénes son los sospechosos? El papel de TraderTraitor y Corea del Norte
Aunque la investigación sigue en curso y Binance no ha identificado formalmente a los autores, empresas de análisis en EU apuntan a piratas informáticos norcoreanos. En particular, TRM Labs atribuye el ataque con "alta certidumbre" a TraderTraitor —unidad vinculada por el FBI al robo de mil 500 millones a Bybit en 2025— tras hallar firmas previas, financiamiento desde Tornado Cash y un patrón similar al golpe contra KelpDAO en abril de 2026.
La principal diferencia radica en el blanqueo: en lugar de usar puentes (bridges), los fondos se están lavando mediante creadores de mercado y protocolos de préstamos. Mientras la transparencia del blockchain ha permitido frenar parte del capital, Pyongyang niega sistemáticamente su implicación y sus embajadas han evitado hacer comentarios.
¿Es solvente Binance? Fondo SAFU y el futuro de las criptomonedas
Ante un ciberataque de esta magnitud, la cobertura de pérdidas se apoya en pólizas de seguro, capital propio y fondos de contingencia. Sin embargo, analistas y la propia directiva descartan un riesgo sistémico para la empresa.
Desde la plataforma, el CEO de Binance, Richard Teng, buscó dar tranquilidad a los usuarios en un mensaje publicado en X (antes Twitter): "Los fondos de los usuarios están seguros gracias a nuestras reservas y al respaldo de nuestro fondo SAFU. Estamos trabajando sin descanso para normalizar los servicios y reanudar las operaciones de retiro lo antes posible".
Esta postura coincide con la lectura de Sean Farrell, jefe de estrategia de activos digitales en Fundstrat Global Advisors, quien señaló que el incidente no compromete la liquidez de la firma.
"La conclusión más importante para los mercados es que, por el momento, esto no parece generar un riesgo de solvencia significativo para Binance", declaró a Reuters.
Farrell calcula que unos 3,300 millones de dólares en activos siguen sin congelarse. Asumiendo que las stablecoins retenidas se liberen eventualmente, el fondo de emergencia SAFU de Binance —valuado en unos mil 200 millones de dólares— cubriría cerca de un tercio del saldo pendiente, mientras que el resto saldría del capital de la propia empresa. Para el analista, el factor decisivo no es la quiebra, sino la agilidad para reanudar los retiros y evitar una estampida de usuarios que obligue a vender reservas y precipite nuevas caídas en el mercado.