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Jueves , 21.02.2019 / 10:57 Hoy

Gestionar la inclusión puede ser “más flexible y funcional”

No seguir reglas convencionales que suelen tener las empresas “da la oportunidad de estar más cómodas emocional y mentalmente”, señala la directora de Ronin PR.

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Penélope es madre de un niño de seis años y una bebé de uno; a la par, es editora en jefe dentro de una agencia de relaciones públicas. Después de su segundo parto estuvo 40 días trabajando desde casa. Posteriormente empezó a integrar su vida laboral y familiar.

“Para mí nunca hubo objeción en que Penélope trajera a su bebé o viniera embarazada; la convivencia es fluida y todos nos encariñamos con sus niños, ella misma sabe poner las reglas de interacción para que puedan convivir. Esta situación la vivimos a la par de otra empresa con la que compartimos oficina, donde había otra chica que estaba embarazada, pero en su caso había reglas como no traer al bebe. Para ella, estar resolviendo situaciones naturales que no tienen que ver con el trabajo le generaba estrés, ansiedad y distracción”, comentó en entrevista Fernanda Legaspi, directora general de Ronin PR.

INTEGRAR SITUACIONES

“En nuestro caso no se necesita una sala de lactancia ya que es natural para los que convivimos aquí. De esta manera te das cuenta de lo fácil que es integrar este tipo de situaciones a una dinámica laboral. Tenemos abiertas las puertas para cualquier necesidad, sin seguir las reglas convencionales que suelen tener las empresas, y esto nos da la oportunidad de estar más cómodas emocional y mentalmente para trabajar”, agregó Legaspi.

La directiva platicó que de pequeña vivió una situación similar y que vale la pena gestionar este tipo de inclusión: “Recuerdo que cuando era niña mi mamá me llevaba a la oficina, me tenía en un esquinita coloreando y sin hacer ruido. Me percaté de que no es tan grave, incluso puede ser más tranquilo, flexible y funcional. Vale la pena investigar y gestionar estas perspectivas de inclusión, no solo de mujeres, sino que todos tengan la oportunidad de decir: Hoy no me siento bien y trabajo desde casa”, opinó.

Estas políticas no solo se gestionan en el contexto de la inclusión de la mujer. “Es importante tener un lugar donde se pueda hablar de negocios y te sientas segura, inspirada, empoderada e inteligente, y poder hablar de forma emocional sin ser criticada. Años atrás hacíamos un evento llamado Founder Friday, donde se invitaba a tres mujeres emprendedoras en tecnología a exponer su historia, además de inspirar a otras a seguir ese camino. Lo increíble es que durante dos años, cuando el tema de las startups no era tan fuerte, no hubo un mes que nos quedáramos sin ponentes. Hay más mujeres emprendedoras en tecnología de las que pensamos, lo están haciendo bien y no se les da la exposición adecuada para que puedan seguir inspirando a otras. A partir de ese evento fue un gran parteaguas para qué se abriera más este tema”, aseguró.

Pero en el contexto laboral actual, según Legaspi, “el reto de la ética radica en tener valores iguales para cualquier género y eliminar malas prácticas, como las preguntas no relacionadas con el talento, es decir, de preferencia sexual o la decisión de tener hijos... Una contratación agresiva le puede pasar a mujeres, homosexuales y trans, desde la entrevista es clara su postura sobre la inclusión, ahí entra la ética”.

Si no se es incluyente, concluyó, la mitad de la población no estaría contemplada en el desarrollo del mundo: “La capacidad está, pero hace falta que como sociedad empecemos a incentivar, poner sobre la mesa los casos que ya existan y ver los beneficios que hay de que las mujeres se integren a este mundo tecnológico, ya que en los próximos 10 años los mismos trabajos van a requerir estar dentro de ésta industria y hará falta de mano de obra, inteligencia, capacidades y de perspectivas diferentes que nos hagan ser sostenibles como sociedad. No solo es por la inclusión de género, nos vamos a perder de una gran fuerza laboral”.

SIN POLÍTICAS DE INCLUSIÓN

En el caso de otra empresa de tecnología, la política que mejor le ha funcionado para tener inclusión es no tener programas para lograrla, sino apegarse a la equidad en las oportunidades. “La capacidad para desempeñar el trabajo no es una cuestión de géneros, por tanto, en las labores, conocimientos y capacitaciones que se tienen en la compañía no existen distinciones”, aseguró Joaquín Barrios, senior manager de Sony México.

Entre sus colaboradores la inclusión es tan normal que no implementan programas para estos ideales: “Las actividades que realizamos dentro de la empresa siempre han estado diseñadas para no hacer distinciones. La respuesta de nuestros empleados es positiva, ya que entienden la importancia de la inclusión en nuestras prácticas y eso ha ayudado a lograr una equidad. Por ello no hay programas específicos de inclusión, ya que mujeres y hombres cuentan con las mismas oportunidades para desarrollarse”, subrayó.

Un ejemplo de ello sucede en el área de Servicio Técnico, Sistemas y Promotoría. “Contamos con una gran base de colaboradoras con la apertura para desarrollar su potencial sin distinciones”, dijo Carolina Frasser, directora de Recursos Humanos de Sony México. “Las mujeres representan 45 por ciento de nuestra fuerza laboral. De igual manera, 30 por ciento ocupa un cargo gerencial, cifra que sigue incrementando paulatinamente”, señaló.

Joaquín Barrios agregó que, para que haya equidad en el mundo de la tecnología, “el principal obstáculo que enfrentan las mujeres en el mercado es el paradigma de afirmar que las capacidades son diferentes entre géneros. Cada vez se gestiona más para desmentir estas ideas y hoy es posible ver mujeres en puestos directivos, desarrollándose en actividades científicas y hasta dirigiendo naciones”, concluyó.

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