Los fraudes en la venta de boletos para la Copa Mundial de Futbol 2026 se han triplicado respecto a ediciones anteriores, mientras que el monto de las transacciones fraudulentas ya supera hasta en 50 por ciento al de las compras legítimas, de acuerdo con un análisis de la firma de sistemas de pago ACI Worldwide.
Esto significa que, mientras un aficionado puede pagar en promedio 270 dólares por un boleto, una operación fraudulenta ronda los 405 dólares, elevando las pérdidas para las víctimas.
De acuerdo con la información de ACI Worldwide, el riesgo no aparece el día del partido, sino semanas antes, cuando la demanda aumenta y los compradores toman decisiones bajo presión para asegurar un lugar.
Detrás de estas cifras hay sistemas que detectan patrones atípicos en millones de transacciones, como compras de alto monto, intentos repetidos o cambios inusuales de ubicación.
Sin embargo, estos mismos filtros pueden afectar a aficionados legítimos, cuyos pagos son rechazados al ser confundidos con fraude, especialmente, cuando adquieren boletos caros o en momentos de alta demanda.
En cuanto a los medios de pago, las tarjetas tradicionales presentan mayor vulnerabilidad.
La tasa de intento de fraude en estos instrumentos fue de 3.97 por ciento, frente a 0.57 por ciento en métodos alternativos, lo que implica una diferencia de hasta siete veces.
No obstante, el uso de estos métodos más seguros ha ido en aumento, al pasar de representar el 7 por ciento de las transacciones en 2022 a 24.8 por ciento en lo que va de 2026.
Otro foco de riesgo son las tarjetas emitidas a nivel nacional pues durante el periodo previo al torneo, registraron una tasa de intento de fraude de 3.2 por ciento, más del doble que el 1.4 por ciento observado en tarjetas transfronterizas.
A la par, el incremento en el uso de tarjetas internacionales se perfila como una señal de alerta temprana.
Su participación en el gasto total pasó de 7.53 a 11.47 por ciento en la antesala de la Copa América 2024; y, en mayo de 2026, se ubicó en 10.83 por ciento, por encima del promedio anual de 7.16 por ciento.
De acuerdo con estimaciones del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia, las pérdidas por fraude en boletos en México pueden oscilar entre mil y 100 mil pesos por víctima.
La firma señaló que el momento de mayor riesgo ocurre en los días y semanas previos al inicio del torneo, cuando la demanda de boletos aumenta y los aficionados suelen tomar decisiones bajo presión.
“La señal de alerta más clara no es el día del partido. Son los días y semanas previos al silbatazo inicial, cuando aumentan los intentos de fraude, crece la actividad de tarjetas transfronterizas y los aficionados empiezan a buscar boletos, muchas veces bajo presión”, dijo Alberto Olivares, Vicepresidente para Hispanoamérica en ACI Worldwide.
Ante este escenario, recomendó adquirir boletos únicamente en canales oficiales, evitar enlaces patrocinados o anuncios en redes sociales, desconfiar de ofertas con precios inusualmente bajos y optar por métodos de pago con protección contra disputas.
También, sugirió mantener cautela ante contactos no solicitados que ofrezcan accesos garantizados o promociones exclusivas, ya que suelen ser parte de esquemas de fraude diseñados para aprovechar la urgencia de los consumidores.
AG