Negocios

Financiamiento automotriz, a más de 80 meses, eleva riesgos para compradores en México

El precio promedio de los autos aumentó 232 por ciento en dos décadas.

Milenio M logo
Únete al canal de Milenio  

Los créditos automotrices a plazos cada vez más largos se han convertido en una alternativa para los mexicanos que buscan adquirir un vehículo ante el constante aumento de precios. 

Sin embargo, especialistas advierten que financiar un automóvil a más de 80 meses puede representar riesgos importantes para las finanzas personales.

¿Cuál es el crecimiento promedio de los autos?

De acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) los plazos de 60 y 72 meses en el financiamiento automotriz han pasado de concentrar el 43.6 por ciento del otorgamiento de crédito en 2022 al 52.5 por ciento en 2025. 

Entre enero y abril dichos plazos ya concentran 54.9 por ciento de acuerdo con este mismo organismo.

El director digital de MStar, Ken Charles, explicó que el alza de precios posterior a la pandemia fue uno de los principales factores detrás de esta tendencia.

“El aumento de los precios promedio de los vehículos nuevos tras la pandemia fue uno de los principales factores que influyeron en la tendencia de optar por plazos más largos”, comentó.

Según cifras de JD Power México, el precio promedio de un auto en 2005 era de 161 mil pesos mientras que en 2025 fue de 535 mil pesos, es decir, 232 por ciento más.

Cabe destacar que el fenómeno se intensificó tras la pandemia debido a problemas en las cadenas globales de suministro y la escasez de componentes, factores que limitaron la disponibilidad de unidades y elevaron los costos.

Además de los precios, muchos mexicanos presentan un mal historial crediticio, en algunos casos, debido a los años de pandemia, lo que también incrementa las tasas o incluso puede ser una barrera para optar a financiamiento.

Ante esta situación y debido a la creciente competitividad con la llegada de nuevas marcas con propuestas financieras más flexibles, se han comenzado a promover los créditos incluso con duración de más de 80 meses.

Los riesgos de extender el crédito

Aunque una mayor duración del financiamiento permite reducir el monto de las mensualidades, Charles señaló que esta decisión puede encarecer significativamente el costo total del vehículo.

“Financiar un auto a más de 80 meses puede hacer que la mensualidad sea más baja, pero también aumenta los riesgos financieros para el comprador”, indicó Charles.

Entre los principales riesgos que expone el experto figura el pago de más intereses a lo largo del crédito. Aunque la mensualidad disminuye, el tiempo adicional hace que el costo financiero total sea significativamente mayor. 

En muchos casos, la diferencia puede representar decenas o incluso cientos de miles de pesos, dependiendo del monto financiado y la tasa de interés.

Otro factor es deber más de lo que vale el auto. Con un crédito muy largo, es más probable que durante varios años el saldo pendiente sea superior al valor de reventa del automóvil. 

Si el vehículo se necesita vender u ocurre una pérdida total no cubierta completamente por el seguro, el usuario podría seguir debiendo dinero.

Además, se presenta una mayor exposición a cambios en la situación financiera personal, ya que un compromiso de siete u ocho años aumenta la probabilidad de enfrentar eventos como pérdida de empleo, reducción de ingresos, gastos médicos o cambios familiares que dificultan continuar con los pagos.

El experto también advierte que el vehículo puede requerir reparaciones más frecuentes y costosas. Por lo tanto, provocando que el propietario tenga que cubrir simultáneamente gastos mecánicos y mensualidades.

Asimismo se presenta menor flexibilidad para cambiar de vehículo. Es más probable que si el usuario desea cambiar de auto aún tenga un saldo considerable, lo que puede dificultar la operación o requerir aportar dinero adicional.

¿Cuál es el plazo ideal?

Según Charles, para la mayoría de los consumidores un financiamiento de entre 48 y 60 meses suele ofrecer un mejor equilibrio entre mensualidades accesibles y un costo financiero razonable.

“En general, para la mayoría de los compradores, un plazo de 48 a 60 meses suele ofrecer un mejor equilibrio entre una mensualidad manejable y un costo financiero total razonable. Los plazos de 72 meses o más son más convenientes cuando reducir la mensualidad es una prioridad y se comprende el mayor costo y los riesgos asociados”, detalla Charles.

Ante este panorama, el experto dio las siguientes recomendaciones para reducir riesgos:

  • Dar un enganche mayor.
  • Elegir el plazo más corto.
  • Verificar que el crédito permita pagos anticipados a capital sin penalización.
  • Mantener un fondo de emergencia para cubrir varias mensualidades si surge un imprevisto.
  • Comparar el Costo Anual Total (CAT).

Asimismo, comentó que una mejor alternativa al plazo de más de 80 meses puede ser un crédito balloon, crédito con pago final o financiamiento tipo globo.

En este esquema, el comprador paga mensualidades más bajas durante el plazo y deja un pago final elevado para liquidar el vehículo. 

La ventaja es que permite acceder a un automóvil de mayor valor con una carga mensual menor, sin embargo el riesgo es que el cliente debe estar preparado para cubrir ese pago final o refinanciar.


KL


Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.