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Jueves , 25.04.2019 / 09:18 Hoy

“Salí a prender un porro”: Woody Harrelson

FT mercados

El chico malo del cine habla de su cena con Donald Trump,en la que necesitó fumar mariguana, y de cómo llego a Hollywood.
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Woody Harrelson explica por qué recientemente comenzó a fumar mota de nuevo después de más de un año sin hacerlo.

“Renuncié a dejarlo”, dice con una pronunciación lenta. En una entrevista, el año pasado, el actor de Hollywood dijo que era tiempo de abandonarlo después de tres décadas de fiesta y juerga, pero al parecer Willie Nelson, su amigo cercano y vecino en Hawaii, lo hizo cambiar de opinión.

Estamos en Farmacy, un restaurante vegano en Notting Hill lleno de plantas, un lugar que frecuenta Woody cuando visita Londres. Se supone que nos reuniremos a las 12:30 pm, él llega vestido con una camiseta y gorra de béisbol azul con el estampado de Lost in London, el título de la película que produjo y protagonizó el año pasado.

Ya hizo una buena cantidad de películas grandes de estudio, como la serie de Los Juegos del Hambre, el Planeta de los Simios, sin mencionar
su actuación nominada al Oscar este año como el jefe de policía de una pequeña ciudad en Tres Anuncios por un Crimen de Martin McDonagh.
Pero nada supera el tamaño de Star Wars. Es “lo más grande que podrías soñar” por sus escenarios y “todo lo demás”, dice. En Solo interpreta a Beckett, una especie de delincuente y mentor del joven Han Solo, interpretado por Alden Ehrenreich.

Llega una mesera a tomar las órdenes. Harrelson inmediatamente pide un café latte adaptogénico. Ella recita una lista de platos y me decido por una quesadilla de verduras; él pide una ensalada asiática con aguacate.

Me dice cuánto le gusta Londres, después de pasar mucho tiempo filmando aquí en los últimos años. “Incluso recibí esa cosa de viajero registrado porque voy a venir mucho. Me encanta”.

Quiero saber sobre el viaje que lo llevó a Hollywood, un viaje que sería digno que se contará en la pantalla grande. Vive en Maui con su esposa, Laura y sus tres hijas, pero nació en Texas, criado por su madre en un hogar presbiteriano. Después de la escuela se fue al Hanover College en Indiana, donde uno de sus compañeros era Mike Pence, ahora vicepresidente de Donald Trump. “Estaba dos años delante de mí”,dice.

En 2002, cenó con el presidente de EU, en la Torre Trump en Manhattan. A Trump, dice Harrelson “no le da miedo hablar. Es una
de esas personas que comienzan a hablar y literalmente pasan tres horas y no se da cuenta de que nadie más dijo una palabra”.

Suena difícil, digo. “Sí, fue algo pesado. Tuve que salir y encender un porro para reunir el valor suficiente para regresar a la segunda mitad”.

Cuando llegan los platos principales, le pregunto cómo pasó de Hanover a Hollywood. Mientras más aprendía sobre religión, más se
daba cuenta de que era “una fabricación hecha por el hombre”, y el teatro era atractivo. Actuó un poco en la universidad y un amigo le preguntó si quería mudarse a Nueva York. “Fue el momento perfecto. Justo cuando me mudaba a Nueva York, pasé de ser cristiano a hedonista”.

Casi de inmediato, obtuvo algunos papeles en el teatro y, en 1985, mientras visitaba Los Ángeles, obtuvo un papel en Cheers interpretando a Woody. Pasó ocho años en Cheers, pero evitó que lo
encasillaran, pasó a protagonizar una serie de películas, entre ellas White Men Can’t Jump, Natural Born Killers y The People vs Larry Flynt,
por la que recibió su primera nominación al Oscar. En la última década, se topó con una muy buena racha, desde su actuación como asesino a sueldo en No Country for Old Men de los hermanos Coen, en 2007, hasta su papel como detective de Louisiana en busca de un asesino en serie en True Detective de HBO, a su interpretación nominada para el Oscar de Tres Anuncios.

Le pregunto sobre el cambio de directores a mitad de la producción en Solo, ¿Por qué salieron Phil Lord y Christopher Miller? “Realmente
fueron diferencias creativas. Dice que le encanta la película. Howard “hizo algo fantástico”.

Yo me pregunto cuándo un actor sabe que la película que está haciendo va a ser de algo bueno. En Tres Anuncios, “no creo que ninguno
de nosotros lo supiera. Ni siquiera creo que Martin McDonagh lo supiera. Me hubiera emocionado interpretar el papel de Sam
Rockwell
, pero no estaba tan emocionado por interpretar al Jefe Willoughby”.

Esto es sorprendente, porque su sencilla actuación como el jefe de policía de una ciudad pequeña que sufre de cáncer —trata de controlar
a la neófita madre desconsolada interpretada por Frances McDormand— uno de los aspectos más destacados de la película. “Resulta que
la parte no fue tan mala”, dice.

Recuerda que la vio por primera vez con McDonagh en un pequeño monitor en una sala de edición de Londres. “Me senté junto a él y lo observé todo y más tarde simplemente lo vi y le dije: ‘Martin, no creo que ni siquiera te des cuenta de lo genial que es esto. Estás muy cerca, pero tienes algo genial’. Me impresionó”.

Noventa minutos después de comer nuestras verduras, le pregunto si quiere un postre, pero él objeta. “Puedo ser muy glotón con la comida”.
Me pregunto cómo cuadra el beber alcohol con sus estrictas reglas sobre la comida. “Es una de esas pequeñas cosas que realmente no concuerda con mi regla filosófica de la idea de salud”, dice. “Simplemente no hay cuadratura. Bebo cerveza, pero trato de tomar la bebida más ligera posible”.

Harrelson tomará vacaciones. “Voy a pasar un rato en Italia, Grecia, Noruega, Suecia”, incluso la estrella más relajada de Hollywood necesita
un tiempo de inactividad.




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