El ministro de Hacienda saliente de Chile, Rodrigo Cerda, advirtió que se corre el riesgo de que la alta inflación se arraigue en América Latina a pesar de los agresivos aumentos de las tasas de interés.
“Lo que me preocupa sobre todo en Chile, pero también en América Latina, son las expectativas de inflación futuras”, dijo Cerda en entrevista con Financial Times. “Cuando uno ve las expectativas de inflación para los próximos dos o tres años en Chile, estamos viendo parte de ese afianzamiento… que nos dice que la inflación puede ser persistente”.
América Latina tiene una historia de alta inflación y los bancos centrales independientes de la región se encuentran entre los más agresivos del mundo en el alza de las tasas de interés. La semana pasada, Brasil subió las tasas a 10.75 por ciento, después de que la inflación terminó 2021 en dos dígitos, mientras que México, Perú y Colombia también endurecieron su política.
El gobierno chileno inyectó 27 mil millones de dólares de gasto adicional a la economía el año pasado para contrarrestar el impacto del covid-19, uno de los paquetes de estímulo más generosos del mundo en desarrollo. Al mismo tiempo, el Congreso permitió a los ahorradores retirar antes ahorros de sus pensiones. El efecto combinado de estas medidas desencadenó un auge del consumo, con un crecimiento económico de 11.9 por ciento el año pasado y un fuerte aumento de los precios.
En enero, los precios en Chile aumentaron 1.2 por ciento respecto al mes anterior, el mayor salto en un mes desde 1990, y la tasa anual alcanzó 7.7 por ciento. Todo esto a pesar de que el Banco Central de Chile ya subió las tasas de interés en un total de 500 puntos base desde julio pasado. Algunos analistas esperan ahora que el banco central siga endureciendo su política hasta que las tasas pasen de 5.5 a 7.5 por ciento.
Cerda, economista nombrado el año pasado como tercer ministro de Hacienda del presidente conservador Sebastián Piñera, dijo que es “muy posible” que la economía chilena crezca 4 por ciento en 2022. Esto es más optimista que los pronósticos de algunos analistas: Oxford Economics proyecta un crecimiento de 2.2 por ciento, pero Cerda destacó los altos niveles de ahorro de los hogares y el aumento previsto de entre 10 mil y 15 mil millones de dólares en inversión pública.
Sin embargo, advirtió que para que el crecimiento se materialice, se necesitan “buenas señales de política pública” por parte del gobierno, el Congreso y una asamblea especial que actualmente redacta una nueva constitución.
Gabriel Boric, de 35 años y ex líder estudiantil radical, el próximo mes asumirá la presidencia de Chile. Sus promesas de aumentar los impuestos, eliminar el sistema privado de pensiones y aumentar el papel del Estado en la economía alarmaron a los inversionistas.
Cuando se le preguntó si Chile está a punto de abandonar 30 años de políticas económicas favorables a las empresas, Cerda dijo que las primeras declaraciones del presidente electo y de su futuro ministro de Hacienda apuntan a “bastante más gradualismo en la política”. Boric nombró el mes pasado al respetado presidente del banco central, Mario Marcel, como su ministro de Hacienda.
Sin embargo, Cerda expresó su preocupación de que Chile pueda perder su posición como la economía principal más competitiva y abierta de América Latina. “Necesitamos un modelo económico que nos permita crecer… rápidamente”, dijo.
