La crisis financiera de Magnicharters —con deudas millonarias con agencias de viaje— ha vuelto a poner en el radar a la familia Bojórquez, un grupo empresarial con más de seis décadas en el turismo en México y cuya historia está ligada al origen de la aerolínea.
Aunque hoy Magnicharters y Viajes Bojórquez operan de manera independiente, ambas comparten un origen común: la familia Bojórquez, que durante años construyó un modelo de negocio que combinaba la venta de viajes con el acceso a transporte aéreo.
La historia inicia con Viajes Bojórquez, fundada por Alberto Bojórquez Pérez junto con Delfina Bojórquez, como una agencia enfocada en la venta de boletos de avión y paquetes turísticos, en una época donde los viajeros dependían de intermediarios para acceder a estos servicios.
Con el tiempo, la segunda generación —encabezada por Armando Bojórquez Patrón— expandió la agencia, mientras que otra rama familiar, en la que participan Augusto Bojórquez y Luis Bojórquez Maza, se vinculó al desarrollo de Magnicharters, una aerolínea especializada en vuelos chárter.
Magnicharters: el punto que los regresa al foco
La relación entre Magnicharters y la familia Bojórquez no responde necesariamente a una integración corporativa formal, pero sí a una lógica común dentro del sector turístico.
La participación de integrantes de la familia en el desarrollo de la aerolínea coincidió con una necesidad clave del negocio: contar con disponibilidad de vuelos para atender la demanda de viajes organizados.
En ese sentido, más que una estrategia explícita de integración, el vínculo puede entenderse como una convergencia natural entre agencias de viajes y operaciones chárter, que les permitió operar con mayor control sobre costos, capacidad y logística.
Un modelo con fortalezas… y riesgos
Durante años, la apuesta por el turismo organizado les dio estabilidad, ingresos constantes y una posición relevante en el mercado nacional.
Sin embargo, la crisis actual también expone el principal riesgo de ese esquema: cuando existe cercanía entre los actores del negocio, los problemas de uno pueden impactar al resto.
Con más de 60 años de operación y decenas de sucursales, Viajes Bojórquez se mantiene como uno de los jugadores tradicionales del sector.
Pero hoy, más que por su historia, la familia vuelve a ser tema por su vínculo con una aerolínea en संकट —un recordatorio de cómo los modelos que integran distintas piezas del turismo también pueden compartir sus riesgos.
AG