Grandes áreas de la economía de Estados Unidos no logran sacar el máximo provecho a las tecnologías digitales y millones de empleos más están a punto de ser desplazados, ya que las compañías hacen más para aprovechar las innovaciones que tienen disponibles, de acuerdo con un nuevo informe.
La investigación de McKinsey Global Institute estima que la digitalización puede sumar 2.2 billones de dólares al producto interno bruto de EU para 2025, ya que las empresas aumentan su productividad al explotar las tecnologías avanzadas.
Sin embargo, la otra cara será el mayor desplazamiento en el mercado laboral. La automatización puede desplazar entre 10 y 15 por ciento de los puestos medianamente calificados como puestos de oficina, ventas y producción de 2015 a 2025, lo que equivale a entre 8 y 12 millones de puestos de trabajo, predice el informe.
Eso sería casi el doble de la tasa de desocupación de las últimas décadas. El informe revela que se puede automatizar 30 por ciento de las actividades que se realizan en 60 por ciento de las ocupaciones.
Los economistas se sorprendieron por los bajos datos de productividad que se ven en EU a pesar de los enormes avances en las tecnologías informáticas. El informe McKinsey sostiene que la digitalización se da de manera "desigual" y muchas compañías sufren para mantener el ritmo, a pesar de los grandes gastos en sistemas informáticos de alta especificación.
"A medida que se acelera la digitalización, Estados Unidos tiene una gran oportunidad para impulsar el crecimiento de la productividad", según el informe. "Al observar solo tres grandes áreas de potencial —las plataformas de talento en línea, los análisis de grandes datos y el internet de las cosas— estimamos que la digitalización puede sumar 2.2 billones de dólares al PIB anual para 2025, aunque las posibilidades son mucho más amplias".
Como están las cosas, EU solo alcanza 18 por ciento de su potencial digital, encontró el informe. En el estudio se examinan a detalle los sectores que se quedan atrás en términos de su adopción de las tecnologías digitales. Entre los rezagados se encuentra la agricultura, la construcción y la hostelería, a pesar de que existen excepciones, como Airbnb, así como el sector de cuidado de salud y gobierno.
Después del sector de informática, las empresas más avanzadas en tecnología digital están en medios, servicios profesionales, finanzas y seguros, y comercio mayorista, dice el informe.
Hay un panorama mixto en muchos otros sectores, incluido el minorista. Allí, miles de pequeños minoristas tienen pequeñas operaciones digitales que van más allá de aceptar tarjetas de crédito. Los pequeños fabricantes a menudo utilizan software empresarial básico para su administración, encontró el informe.
La investigación observa el gasto de las empresas en la tecnología digital, su uso en el proceso de negocios en áreas como mercadotecnia, y el grado en que los lugares de trabajo están digitalizados.
"Algunos sectores superan al resto", dijo James Manyika de McKinsey. "Parece que la brecha se amplía. Tanto a nivel sectorial como de empresa, algunos parecen tener más (tecnología digital) y hacen más cosas con ella".
