El centro de distribución de Amazon en Tracy, California, se parece más la fábrica de chocolates de Willy Wonka que a un almacén tradicional. Los productos viajan por todas partes en cintas transportadoras y manos robóticas las ordenan en las rampas. Los brazos mecánicos pegan las etiquetas de envío, mientras que miles de robots naranjas “Kiva” buscan montones de artículos tan pronto como se les solicitan.
Amazon tiene la mira puesta en un nuevo objetivo, llevar su tecnología de logística más allá del almacén y directo a la puerta de sus clientes, ya que la compañía apuesta por realizar entregas el mismo día, en una hora.
La compañía invirtió fuertemente en la logística que necesita para ampliar todo el camino en su cadena de suministros. Compra sus propios trailers, contrata trabajadores de entrega bajo demanda y construye un nuevo centro de distribución -con tecnología que, hasta el momento, mantuvo en secreto- en las principales ciudades, desde Seattle hasta Nueva York.
Los analistas creen que la entrega a domicilio puede ser el siguiente gran sector que perturbe Amazon, de la misma manera que sacudió los servicios de computación en la nube al lanzar Amazon Web Services.
Los costos de entrega de Amazon se dispararon en los últimos años, con pérdidas en los envíos que alcanzan 1,200 millones de dólares en su trimestre más reciente, un récord en un tercer trimestre.
Para alimentar el servicio, Amazon abrió más de dos docenas de centros de entrega Prime Now, y algún día podría usar drones para las entregas rápidas si obtiene la aprobación regulatoria.
Tradicionalmente, Amazon dependía de socios terceros para el último paso -lograr que los paquetes lleguen a la puerta de los clientes- como UPS, FedEx y el Servicio Postal de EU.
Sin embargo, para el servicio Prime Now, Amazon contrató conductores de entregas en más de una docena de ciudades que usan sus propios vehículos y trabajan en horarios flexibles, algo parecido a la forma como trabajan los conductores de Uber. Los trabajadores en el programa, conocido como “Amazon Flex”, reciben gran parte de su sueldo con las propinas de los clientes.
Amazon empezó a cambiar su estrategia de entregas después del invierno de 2013, cuando un incremento en los pedidos justo antes de Navidad, en combinación con las fuertes tormentas invernales, causaron retrasos en UPS y FedEx y provocaron que la entrega de algunos paquetes se diera después de Navidad.
La semana pasada, la compañía dijo que compró una flota de miles de trailers con la marca Amazon para entregar productos desde el centro de distribución a los centros de clasificación, lo que marca la primera vez que la compañía es propietaria de camiones.
“Los clientes dicen que es más importante que la entrega sea gratuita a que llegue rápido”, dice Satish Jindel de SJ Consulting, una consultora de logística. Cree que el verdadero objetivo de Amazon es aumentar su influencia sobre las empresas de entregas que utiliza, y probar si puede realizar el mismo servicio por su cuenta de una forma más barata.
Esta temporada navideña será la gran prueba para el servicio Prime Now, tanto en términos de demanda como de la cadena logística que está detrás de él.
