Las elecciones intermedias de Estados Unidos, previstas para el 3 de noviembre, ponen en juego las condiciones comerciales para la industria automotriz mexicana, ante la incertidumbre sobre los aranceles impuestos por el gobierno de Donald Trump y las negociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), advirtió Alejandro Padilla, director general adjunto de Análisis Económico de Grupo Financiero Banorte.
Durante el Foro Automotor 2026, el especialista señaló que una reconfiguración del Congreso estadunidense puede limitar el margen de maniobra del presidente, aunque también puede abrir la posibilidad de que endurezca su postura en materia comercial.
“Si bien el Congreso pudiera limitar más el margen de maniobra de Trump, también eso pudiera de alguna manera hacer que se radicalice un poco más en algunas cosas, incluida también la conversación que estamos teniendo en el frente comercial”, explicó.
El economista destacó que los gravámenes aplicados bajo la Sección 232 de la legislación estadunidense afectan directamente a vehículos, autopartes, aluminio y otros insumos vinculados con la industria, por lo que las decisiones de Washington pueden repercutir en los costos y la competitividad de las empresas establecidas en México.
A esto se suma la revisión del tratado de Norteamérica (T-MEC), cuyo resultado será relevante para las cadenas de suministro de la región, el analista consideró que la competencia geopolítica entre Estados Unidos y China puede favorecer una mayor integración productiva.
“Eventualmente la lógica nos diría que debería haber una mayor integración regional, especialmente, entre México y Estados Unidos”, afirmó.
En el mercado nacional, las ventas de vehículos ligeros alcanzaron alrededor de 1.1 millones de unidades a septiembre, con un crecimiento anual de 5 por ciento, de acuerdo con las cifras presentadas por el analista.
Entre los factores que sostienen la demanda, mencionó el crédito al consumo, la estabilización de las remesas, el comportamiento del mercado laboral y los programas sociales.
También resaltó que el financiamiento automotriz registra un crecimiento real de doble dígito, lo que representa un respaldo para la comercialización de unidades.
Sin embargo, la llegada de nuevas marcas, especialmente, de origen chino, ha intensificado la competencia y presionado los márgenes de rentabilidad de las empresas.
Según Padilla, estos fabricantes ya representan más de 20 por ciento del mercado mexicano, de acuerdo con los datos expuestos durante su presentación.
El entorno económico también será determinante para las decisiones de las armadoras y distribuidoras.
Además, estima que México crecerá entre 1.4 y 1.8 por ciento en 2026 y entre 1.6 y 2 por ciento en 2027, mientras prevé que el tipo de cambio se mantenga entre 17.50 y 19 pesos por dólar durante los próximos 12 a 18 meses.
Para el sector, el desempeño de las ventas dependerá tanto del poder adquisitivo y el acceso al crédito de los consumidores como de las condiciones de exportación, los costos de operación y las decisiones comerciales de Estados Unidos.
PSAJ