A pesar del temor que existe del uso del gas natural para procesos básicos de la vida diaria, es necesario considerar que hay muchos beneficios en este producto, apuntó el director comercial de la empresa Gazel, Luis Felipe Echavarría Escobar.
El especialista en gas natural y los procesos de este, recordó que hay razones válidas para temer al uso exagerado del producto (accidentes como el ocurrido en Guadalajara) pero si se utiliza de manera correcta y se utiliza la tecnología más avanzada, los beneficios serán mayores.
Y no se trata únicamente de emitir menos gases contaminantes a la atmosfera, los beneficios son también económicos, inversiones y generación de empleo.
"¿Qué pasaría si 10 mil vehículos circularan con este gas en México? Tendríamos un ahorro al año de por lo menos 600 millones de pesos; tendríamos una reducción de 96 millones de toneladas de CO2, tendríamos inversiones de más de 700 millones de pesos, y una generación de empleos de mil, entre directos e indirectos", puntualizó.
Pero este beneficio se extiende a otros segmentos también, según Echavarría Escobar, hay beneficios específicos para industrias como la del transporte. Por ejemplo, si un taxista utiliza gas natural como método de combustible, su ahorro le permitirá adquirir un vehículo de trabajo nuevo en tan solo cinco años.
Esto considerando que el ahorro en ese tiempo asciende a 205 mil pesos, ya pagando la conversión necesaria para hacer este cambio, que se estima en 32 mil 500 pesos.
Sin embargo, para esto es necesario llevar a cabo acciones como el fortalecimiento de la cadena de suministro, establecer redes y estaciones, apoyos para renovar las unidades (incluyendo apoyos gubernamentales), políticas de incentivos para el uso de este producto, promoción y educación de sus bondades.
México, a final de cuentas, es uno de los países que va más atrasado en este proceso.
Mientras países como Argentina tienen más de un millón 600 vehículos convertidos circulando en el país, México muy apenas cuenta con 4 mil 750.
Otros países latinoamericanos como Brasil, Perú y Colombia también cuentan con un importante porcentaje de su padrón vehicular ya convertido para funcionar con gas natural.
"Hay que quitarle el miedo al gas; tenemos muchos dolores y temores como lo que sucedió en Guadalajara. Todo el mundo lo recuerda, pero el gas natural no es un peligro, es como cualquier otro producto. Todo depende del manejo que le damos, con tecnología que garantiza la seguridad", insistió.
Se requiere entonces, argumentó el especialista, generar una conciencia para tener un apoyo genuino de la sociedad. No basta con tener iniciativas que promuevan el uso del producto sino realmente llegar a soluciones que lo incentiven.
"Es necesario hacer mesas de trabajo para que el uso crezca ordenadamente bien", argumentó.