La estructura ligada a la inversión de VMware nada contra la marea financiera corporativa.
El nuevo e inusual título vinculante que se utilizó para ayudar a Dell a comprar EMC comenzó a operar con un fuerte descuento de alrededor de 35%, con lo que se eliminaron 5,500 millones de dólares (mdd) del valor nominal de la mayor adquisición en la historia de la industria de la tecnología.
Las nuevas acciones las emitió Dell para reflejar la parte de su participación en VMware, la compañía de tecnología de centro de datos de la que asumió control como resultado de la adquisición. En el papel, las acciones, que representan alrededor de 53% del total de VMware, deben tener un valor de más de 16,000 mdd.
La pieza final de la compleja adquisición que realizó Dell por EMC de 62,000 mdd fue el inicio de las operaciones en Nueva York de este título vinculante inusual.
Con la medida que hizo Dell es la primera vez que se emite un título vinculante para reflejar otras acciones que ya operan públicamente, lo que ofrece un punto de referencia en comparación con los que se pueden evaluar los nuevos valores.
En papel, la nueva clase de acciones tiene un valor ligado a gran parte de la inversión en la compañía de tecnología de centros de datos de Dell, VMware.
La complejidad de la estructura del título vinculante, junto con los riesgos financieros adicionales en comparación con una inversión directa en VMware, dejó a los inversionistas con reservas sobre las nuevas acciones. Algunos analistas ya advirtieron que gran parte de la carga de las nuevas acciones probablemente pesaron en el precio inicial.
Para las operaciones de mediodía del miércoles pasado en Nueva York, las acciones, que operan bajo el símbolo accionario DVMT, cambiaron de manos a un precio de 48 dólares. Esto en comparación con 73.25 dólares de las acciones ordinarias de VMware, que ya opera en Wall Street.
El descuento dejó el valor de la compra de EMC, que se cerró ayer en cerca de 57,000 mdd, por debajo del valor nominal de 62,000 mdd que se tendría con base en el valor de las acciones de VMware propiedad de Dell.
El uso de la estructura de títulos vinculantes -que no le da a los accionistas propiedad sobre los activos subyacentes, y les da pocos derechos- nada contra la marea más reciente de las finanzas corporativas.
Desde finales de la década de 1990, cuando los títulos vinculantes fueron una forma pasajera en que las empresas lograron la valoración de sus empresas de internet sin tener que crear una compañía independiente, “cayeron de la gracia”, dijo Matt Billett, profesor de finanzas de la Universidad de Iowa. “Uno de los aspectos realmente difíciles de comprender es saber qué son los derechos, y cuáles tienes”.
El uso que hace Dell de los títulos vinculantes fue un ingrediente clave en su capacidad para lograr adquirir la compañía de almacenamiento EMC. Sin tener que operar públicamente, las acciones por sí mismas ayudan a financiar el acuerdo con un alto grado de apalancamiento.
Dell recurrió a su participación de 81% en VMware, que adquirirá como parte del acuerdo. Estas nuevas acciones Clase V representarán alrededor de 65% de su participación en VMware, aunque los accionistas no tendrán derechos directos en VMware.
Además de ayudar a Dell a financiar la adquisición, el uso de títulos vinculantes evitará los costos fiscales que se derivan por distribuir directamente las acciones de VMware.
Lo irónico es que el resultado le dará a Michael Dell, el fundador de Dell, un nuevo grupo de accionistas públicos. Sin embargo, en una entrevista con FT la semana pasada, Dell negó que esta nueva clase de accionistas Clase V sean ciudadanos de segunda clase. “Todo el mundo tiene una voz, y tomaremos en serio todas las aportaciones de los accionistas”, insistió.
Denali, el holding de Dell, creó un comité de capital social que está compuesto de directores independientes, para revisar cualquier cambio en las acciones en el futuro. Pero aún así, estará firmemente bajo el control de Michael Dell.
El debut de los títulos vinculantes en el mercado se da después de un periodo en que operó con un descuento de hasta 40% en el mercado gris. Un inversor de la anterior EMC, quien no quiso dar su nombre, dijo que se esperaba un gran descuento, pero predijo que se reducirá en las siguientes semanas. La mayoría de las estimaciones esperan un descuento final de entre 15 y 30%, dijo esta persona.
