La escasez de petróleo y combustibles refinados se agudizará, y podría llevar hasta dos años reponer las reservas mundiales que se han utilizado como medida de emergencia, según dijo Amin Nasser, el presidente ejecutivo de la mayor empresa petrolera del mundo, Saudi Aramco.
Tras el inicio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero, Teherán cerró de facto el estrecho de Ormuz, bloqueando las exportaciones a través de uno de los cuellos de botella marítimos más cruciales del mundo.
Bajo la presión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, los países del Grupo de los Siete acordaron el viernes liberar 100 millones de barriles de gasóleo y petróleo de las reservas de emergencia y se comprometieron a no restringir las exportaciones de energía.
"Hasta que el estrecho de Ormuz reabra por completo y se recupere la confianza, la realidad es que la presión en ambos extremos del barril se intensificará. Incluso entonces, reponer las existencias y satisfacer la demanda podría llevar hasta dos años", declaró Amin Nasser en el Energy Intelligence Forum de Londres.
Advierte empresa que el sistema energético mundial está al límite
"El sistema ya está al límite", afirmó en su primer discurso presencial desde el inicio de la guerra con Irán.
Se han perdido casi 3 mil millones de barriles de suministro de petróleo desde el inicio del conflicto, señaló Nasser, al tiempo que indicó que se habían liberado 1 mil millones de barriles de petróleo de las reservas mundiales.
Reponer todas las reservas supondría una demanda adicional de 2 millones de barriles por día (bpd) durante los próximos 18 meses, señaló. La demanda mundial diaria de petróleo es de algo más de 100 millones de bpd.
La capacidad máxima de producción sostenible de Arabia Saudita, de 12 millones de bpd, podría estar disponible en cuestión de días, señaló Nasser, ya que sus reservas estratégicas y la flexibilidad de su sistema se han mantenido intactas.
MRA