El presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), Luis Niño de Rivera, indicó que debido a que la incertidumbre por el covid-19 permanece y no se tiene certeza de cuándo será el final de la pandemia, la banca comercial seguirá creando reservas adicionales para mantener su fortaleza y que pueda seguir apoyando la recuperación económica.
“Hay dos caminos que recorrer; primero, asegurarnos que los bancos se mantienen sólidos, con liquidez y capitalización, con solvencia, con capacidad de atender a su clientela y; por otro lado, seguir diseñando productos y servicios que nos lleven a esta gran transición que ya llevamos cinco años construyendo, que es pasar del mundo análogo al mundo digital eso aumenta la capacidad de atención a los clientes y nos permite reducir costos”, dijo.
Durante su participación en el panel Financiamiento en la era post covid de la Reunión Anual de Industriales, el presidente de la ABM informó que a finales de septiembre, se tenían 75 mil millones de pesos reestructurados de todas aquellas personas que han participado en los diferimientos y que se han acercado a su banco y buscado la forma de tener mayores plazos para hacer frente a sus compromisos.
“Esto nos pone en una situación muy relevante para la banca, porque hemos venido creando desde marzo reservas para hacer frente a créditos incobrables, adicionales a los que normalmente nuestros sistemas y modelos predictivos nos dictan cliente por cliente; esto es, hay 35 mil millones de pesos adicionales que mantienen las reservas en 200 mil millones de pesos contra una cartera vencida de 116 mil millones de pesos”, dijo.
Banca comercial seguirá trabajando con banca de desarrollo
Así, reiteró Niño de Rivera, la banca seguirá manteniendo reservas adicionales que le permitan ir colocando el crédito para reactivar la economía y participar en lo que será la resignación del capital; además, seguirá trabajando con la banca de desarrollo para seguir aprovechando los esquemas actuales.
Esto es, abundó, programas que van muy bien con las garantías tradicionales, con Nacional Financiera y Bancomext; el programa del sureste de México; y el trabajo en conjunto con los gobiernos estatales, organismos empresariales, locales, banca de desarrollo y banca comercial para apoyar las cadenas productivas que tengan que ver con el tema y la exportación.
“Esto nos debe de servir para recuperar oferta y demanda agregadas, para recuperar empleo en las micro, pequeñas y medianas empresas, y en las personas físicas con actividad empresarial, apoyar los proyectos de infraestructura que se han venido anunciando y que van a continuar”, dijo el representante de la banca privada nacional.
No obstante, aclaró que para lograr esto, se necesitan reglas claras y permanentes, apego al Estado derecho y definiciones precisas de dónde quiere y puede invertir el gobierno federal y la iniciativa privada para que se retome el crecimiento económico y, sobre todo, la capacidad de consumo, que es el motor de la economía nacional.
MRA