La caída interanual de 7.1 por ciento entre octubre y junio de 2026 que corresponde a las exportaciones agroalimentarias mexicanas, ha logrado encender las alertas para el territorio nacional y Estados Unidos, advirtió la American Society of Mexico (Amsoc).
A través de un comunicado, la agrupación empresarial realizó un llamado a los sectores público y privado de ambos países, a fin de fortalecer las exportaciones agroalimentarias en uno de los corredores económicos más relevantes del mundo.
Esto debido a que la región cuenta con uno de los corredores económicos más importantes del mundo, con un intercambio de materias primas con un valor cercano a 79 mil millones de dólares anuales.
“El sector agropecuario, representado en mayor medida por la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNA) y otras agrupaciones productivas, constituye la arteria principal de materias y enseres de exportación de México hacia Estados Unidos”, expuso Amsoc.
Ante ello, la agrupación detalló que este retroceso en la exportación puede afectar las cadenas productivas binacionales, ya que se puede comprometer la estabilidad de “sectores estratégicos como alimentos, bebidas, insumos agrícolas y manufactura derivada”.
“La defensa de este corredor no debe plantearse únicamente en términos de balanza comercial, sino como una prioridad compartida de seguridad alimentaria, estabilidad económica y competitividad regional”, señaló Larry Rubin, presidente de la American Society of Mexico.
México y EU como cadena agroalimentaria regional integrada
El presidente de la Amsoc, puntualizó que México y Estados Unidos se han logrado complementar de manera integral en la cadena agroalimentaria, esto derivado a que el territorio nacional abastece al mercado estadunidense con frutas, hortalizas, bebidas, productos frescos y procesados; y el país vecino del norte abastece a los mexicanos con maíz, soya, trigo, carnes, lácteos y otros insumos esenciales.
Ante este escenario, la Amsoc subrayó que el corredor agroalimentario es un pilar de integración económica y social que garantiza el acceso a alimentos, la generación de empleos y la competitividad regional frente a otros bloques económicos.
“Por ello, la institución considera indispensable que los actores gubernamentales, empresariales y sociales de ambos países activen mecanismos de cooperación para reforzar la coordinación institucional binacional”, expuso.
PSAJ