Según estudios de Nielsen, en lo que más gastamos los mexicanos durante el Buen Fin es en ropa y calzado. Lo importante durante estos días es que no te dejes llevar por la locura colectiva que priva en los centros comerciales, y que realices estas compras con la cabeza fría, para que no termines adquiriendo cosas que se quedarán arrumbadas en el clóset y, lo peor, estés endeudado.
Haz rendir tu tiempo y dinero
Estos 11 tips y estrategias, recomendados por editores y expertos en moda, te ayudarán a que tu experiencia de compra sea más placentera y sobre todo, a que aproveches verdaderamente los descuentos.
1. Revisa tu clóset y haz una lista de lo que necesitas. Durante el Buen Fin, la mayoría de la gente se adentra al centro comercial sin haber hecho un trabajo de investigación previo.
Yulene Galera, coordinadora de moda y autora del libro ¿Qué me pongo? (Trillas), recomienda que analices tu clóset para determinar qué te hace falta. “Piensa en función de tu estilo de vida, de tu trabajo y de los eventos que tengas en puerta para que hagas una lista (de verdad, no mental) de lo que necesitas”. También sugiere que le eches un ojo a esas cosas que nunca te has puesto. Revisa bien y toma nota para que no vuelvas a caer en la misma trampa.
2. Analiza el catálogo y las ofertas en línea. Incluso si no tienen venta online, la mayoría de las marcas tiene un sitio en el que presentan su catálogo. María José Guzmán, consultora de moda e imagen de la agencia de talentos Bobo, aconseja revisarlos y tomar fotos de pantalla de los artículos que estás buscando, para que cuando llegues a la tienda vayas directamente a buscarlos y no te distraigas en piezas más llamativas, pero innecesarias.
Poca gente sabe la utilidad que existe en el sitio elbuenfin.org, en donde puedes encontrar ofertas con distintos criterios de búsqueda, úsalo para comparar.
3. Haz un presupuesto. No vayas de compras sin hacer cuentas y calcular cuánto te puedes gastar. No se trata de guardar las tarjetas de crédito bajo llave, pues son una herramienta útil para financiarte hasta tu fecha de corte. Además, algunas te recompensan con puntos que podrías utilizar en el futuro.
Lo que debes evitar es comprar ropa o zapatos a meses sin intereses. A menos que sea una bolsa, un traje o alguna pieza de gran valor que hayas decidido adquirir desde hace tiempo, no te dejes llevar por la emoción del momento. Y si no confías en ti, mejor deja las tarjetas en casa.
4. Vístete cómodamente para la acción. Parece obvio, pero a veces se nos olvida y llevamos la ropa más inadecuada para ir de compras. Evita las chamarras estorbosas, camisas con botones, corbatas. Ponte una camiseta, unos jeans y unos flats o zapatos sin agujetas. ¿Parece una recomendación tonta? Verás que lo agradecerás cuando puedas probarte ropa rápidamente.
5. Llega al momento de la apertura. Vale la pena madrugar, pues es la única manera en que encontrarás la tienda arreglada, a las dependientas de buen humor y hasta es probable que evites las filas del probador y de la caja.

6. Compara antes de comprar. Resulta más conveniente ir a un centro comercial donde hay tiendas departamentales y boutiques porque así podrás comparar más opciones. Es recomendable recorrer los locales de atrás para adelante.
“En la parte del frente es donde muestran los avances de temporada, nuevas colecciones y otras piezas más costosas que no entran en promociones. En cambio, en la parte trasera, se esconden las mejores ofertas”, revela la escritora de moda Yulene Galera.
7. ¿Me pruebo o no me pruebo? En una situación ideal, la recomendación de María José Guzmán es probarse todo. Pero en el Buen Fin eso no siempre es conveniente porque la fila del probador puede llevarte hasta media hora. “Si es una tienda en la que ya conoces tu talla, arriésgate y llévate la prenda, pero eso sí, primero averigua cuáles son sus políticas de devolución y reembolso. Si no hay cambios, o te van a devolver el dinero en una tarjeta de la tienda, es preferible probártelo”.
Una buena idea es hacer equipo con otra persona para que hagan relevos en las filas.
8. Analiza la oferta. No dejes que la emoción colectiva te contagie. Piensa si la prenda que estás llevando realmente te gusta y si el descuento vale la pena.
Si es solo 15%, o te dan cupones, tal vez convenga esperar a las rebajas posnavideñas, sobre todo, si se trata de una prenda básica que seguirá en la tienda a finales de diciembre y no te hace demasiada falta.
Ten cuidado con las promociones que te ofrecen 50% en la segunda prenda, o cinco piezas por alguna cantidad, porque seguramente te están obligando a comprar más de lo que tenías previsto.
9. ¿Qué es lo que vale la pena comprar? Según la coordinadora de moda, María José Guzmán, es preferible irse por las tendencias. “En las tiendas de fast fashion como Zara, H&M o Mango, hay una rotación de mercancía constante. Si hay algo que realmente te guste, llévatelo porque lo más seguro es que no llegue a las rebajas. Los básicos pueden esperar un mejor momento”.
10. Sumérgete en el mundo digital. ¿Todavía no has probado las compras online? La mayoría de las departamentales y casi todas las tiendas de fast fashion tienen venta por internet, con los mismos descuentos y envíos gratuitos.
Sitios como Zara o Mango tienen la ventaja de mostrar cada pieza de ropa por medio de distintas fotos de un modelo usándolo. Esto siempre es mucho más atractivo que verla en un gancho, apretada en un rack o entre un mar de prendas.
Tus compras online llegarán en un máximo de tres días, envueltas en cajas. No te habrás desgastado en el centro comercial. También te recomendamos que eches un ojo en Amazon y Mercadolibre, portales que tienen canales dedicados a la moda con propuestas y descuentos atractivos.
11. Ya en casa, pruébate y cuestiónate. No le quites las etiquetas a tus compras. Al día siguiente, en la comodidad de tu casa, con el espejo que te permite ver todos los ángulos; los zapatos y los complementos adecuados, pruébate todo. Analiza fríamente: ¿Es la talla correcta?, ¿te queda bien?, ¿combina con otras piezas de tu guardarropa?, ¿tiene algún defecto?, ¿es de buena calidad? Si no te convence, no te preocupes, se vale arrepentir y cambiarlo o devolverlo.
