Mientras las miradas están puestas en Max Verstappen y Andrea Kimi Antonelli para pelear por el triunfo en el Gran Premio de la Ciudad de México, hay dos nombres que no deben perderse de vista por su templanza estratégica en este duro asfalto.
Lewis Hamilton y Lando Norris saben lo que es triunfar en esta cita del calendario. Su experiencia, combinada con el poderío de sus autos, les permitiría buscar una victoria que mejore su posición en el campeonato de pilotos y que, a su vez, les inyecte confianza en este cierre de temporada.
Jerarquía y experiencia
Hamilton presume de una relación bastante productiva con el circuito de la Magdalena Mixhuca, en donde ha ganado en 2016 y 2019, además de que acabó segundo en 2015, 2021, 2022 y 2023, sin olvidar los títulos de 2017 y 2018 que amarró en nuestro país. Todo mientras era el piloto insignia de Mercedes.
El heptacampeón conoce bien este trazado y, tras una primera temporada de ensayo y error, ha mostrado bastante mejoría en su experiencia actual con Ferrari, con quienes ya consiguió su primera victoria en el Gran Premio de Barcelona-Cataluña y podios en China, Canadá, Mónaco, Silverstone y Baréin.
Después del Gran Premio de China, Hamilton había sido una voz partidaria del actual reglamento técnico y este año le tocará a México probar esta nueva regulación, un reto interesante al ser uno de los circuitos más antiguos del calendario, con presencia desde 1962 y de forma oficial desde 1963.
“Así deben ser las carreras. Me encanta cuando la regulación exige más del piloto y nos permite pelear codo a codo en pistas con tanta historia”, afirmó Hamilton, quien a pesar de que no ha vuelto a lo más alto del podio desde Montmeló, puede aprovechar su experiencia en México para buscar un gran registro en la clasificación y pelear por los primeros lugares.
El monarca defensor
Por su parte, Lando Norris llega como el vencedor más reciente en territorio nacional, tras su triunfo en la edición de 2025. Aquella victoria consolidó al británico como el referente indiscutible de McLaren, además de que fue uno de los puntos de inflexión que lo encaminaron a ganar el campeonato mundial.
Pero este año el reto será mayor. El MCL40 ha sido difícil de manejar y también supone un desafío en la serenidad y concentración del británico. “El coche va al límite en cada una de las curvas. Tienes que moverlo con una precisión milimétrica dentro de un margen exacto y forzar el coche en todos los aspectos. No puedes dejarle ningún trabajo al auto, ni dejar que el eje delantero ni el trasero trabajen por sí solos”, compartió antes de encarar la gira americana.
“Hay que conducir de una forma que exige mucha concentración y habilidad. Es agotador y desgastante mentalmente, porque tienes que trabajar muy duro al volante”, añadió el actual ganador en México.
Aunque no están posicionados como los pilotos favoritos para hacerse con la victoria, Hamilton y Norris han demostrado a lo largo del año que, si se dan las condiciones y logran una gran clasificación, pueden imponerse.
MGC