Los colombianos concurrirán a las urnas para elegir a su nuevo presidente. En la segunda vuelta electoral se enfrentarán dos candidatos con proyectos opuestos. Por un lado, el ultraderechista Abelardo de la Espriella, cuyas referencias son Donald Trump, Javier Milei y Nayib Bukele. Por el otro, el militante social de izquierda Iván Cepeda, apoyado por el actual mandatario Gustavo Petro. En la primera vuelta, De la Espriella obtuvo 44 por ciento de los votos frente a 41 por ciento de Cepeda.
Dos perfiles diferenciados
La elección está marcada por la irrupción de un candidato sin tradición política, como en gran parte de los comicios de los últimos años en América Latina: el abogado y empresario De la Espriella, quien presenta un conjunto de propuestas extremas, en materia económica —con un fuerte ajuste del gasto público y recortes en las prestaciones sociales— así como en temas de seguridad con un aumento de la presencia militar, construcción de megacárceles y expulsión de inmigrantes. Un dato particular es que vivió en Italia en los últimos años, y no en el país que quiere presidir.
Su rival es Iván Cepeda, quien es filósofo con una maestría en derecho internacional humanitario. Es senador desde 2014. Hijo de militantes comunistas, su padre fue asesinado por grupos paramilitares en 1994 y desde entonces se destaca como dirigente de los movimientos por la paz, reclama justicia para las víctimas de los grupos ilegales y participa como facilitador de los acuerdos de paz con distintos grupos armados.
Cepeda coincide con el presidente Gustavo Petro sobre profundizar las reformas sociales, el protagonismo del Estado en la economía y la consolidación de la paz con grupos armados y reforzar la participación democrática. Sin embargo, su perfil difiere con el presidente por ser más conciliador y sosegado.
Ventaja para Espriella
Según las tres encuestas más importantes presentadas en la última semana, De la Espriella aventaja a Cepeda. La consultora Atlas Intel estuvo más cerca al resultado de la primera vuelta. El candidato de derecha ampliaría su ventaja, obteniendo 52 por ciento de los votos contra 44 por ciento de Cepeda. Estos números son similares a los que presentó Guarumo, mientras que para el Centro Nacional de Consultoría la diferencia se reduce a 4 por ciento con un alto porcentaje de votantes indecisos.
Si bien estos guarismos son significativos, los analistas no los toman como concluyentes, pues dependerá mucho de los niveles de participación, especialmente en las zonas rurales y alejadas de los grandes centros urbanos, ya que el apoyo a los candidatos tiene un fuerte arraigo en los distintos territorios.
Paz y seguridad
Existe una vinculación importante entre el voto en segunda vuelta y dos temas: la paz y la seguridad. El primero se enfoca en los acuerdos con las organizaciones armadas firmados por el expresidente Santos y el modelo de paz total de Gustavo Petro. La mirada sobre la seguridad es prioritaria en Bogotá y otras grandes ciudades. De acuerdo con testimonios obtenidos por MILENIO esto resalta a pocos días de la elección.
“Lo que anhelo es que llegue el orden”, dijo Harold Ocampo, consultor de empresas de 44 años.
Por el contrario, Sara Arias, politóloga de 30 años, dijo que “sin agradarme como persona, traer mano dura tras años de diálogo fallido, para mí es válido.
“Mi vida gira alrededor de la paz. Trabajo en Caquetá, un territorio priorizado para el acuerdo final de paz, y es ahí donde Espriella dice que va a bombardear y a fumigar con glifosato. Tengo mucho miedo”.
Roger Martínez, abogado de 44 años, participó el jueves en una manifestación en favor de De la Espriella en la zona norte de Bogotá. Comentó que lo apoya por “sus propuestas en vivienda, subsidios, pensiones y seguridad, especialmente por la crisis de delincuencia en todo el país. No me preocupa el tono fuerte del candidato, porque confío en la constitución”.
Para Humberto Ramírez, de 73 años y con 50 atendiendo un puesto en un mercado popular, esa idea de paz y seguridad también determina su voto. “En Colombia nunca ha habido paz real; los acuerdos no sirvieron, sigue habiendo secuestros y robos. Me gusta la promesa de seguridad de Abelardo, como la de Uribe, pero creo que Abelardo es más de centro”. Ambas personas minimizan la violencia de las declaraciones del candidato de la derecha y sus reiterados ataques a las mujeres.
Artistas, con Petro
Movimientos sociales, sindicatos, organizaciones indígenas y afrocolombianas impulsan el voto por Iván Cepeda, a quien figuran como continuidad de políticas de ampliación de derechos impulsadas en los últimos años.
Las centrales obreras destacan su agenda de derechos laborales, mientras que organizaciones territoriales buscan profundizar la reforma agraria, y subrayan la defensa del medio ambiente. También se han sumado colectivos de víctimas, referentes culturales y universitarios, que lo apoyan frente a un modelo asociado con retrocesos en derechos sociales.
Los grupos afrodescendientes como el Frente Negro por la Vida creen que sus demandas de justicia racial y derechos territoriales tendrán lugar de la mano de Cepeda, por lo que activaron un movimiento que busca llegar a un millón de votos propios, para el triunfo del candidato oficialista.
En este escenario, con una tendencia firme que favorece a De la Espriella, habrá que esperar a que se cuenten todos los votos en el interior del país antes de dar por terminada la elección.