Zarpan 30 toneladas de ayuda humanitaria a Cuba desde Yucatán
Con el tiempo en contra y movidos por solidaridad, zarpa ayuda humanitaria rumbo a Cuba desde Yucatán. El colectivo internacional Global Sumud Flotilla envió 30 toneladas de insumos a la isla, en respuesta a la crisis que enfrenta su población ante la escasez de alimentos y las fallas en el suministro eléctrico derivadas del bloqueo económico.
El cargamento partió a bordo del barco 'Granma 2' desde el puerto de abrigo de Yucalpetén, ubicado en el municipio de Progreso, con destino a La Habana, donde se prevé su arribo la noche del 20 de marzo, y que sea recibido por las autoridades de la isla.
La ayuda fue reunida debido a aportaciones del partido Morena —desde su sede nacional y el Estado de México—, así como donaciones de ciudadanos y empresarios de Chihuahua, Jalisco, Querétaro, Puebla, Yucatán y Ciudad de México.
Entre los insumos enviados destacan arroz, frijol, azúcar, café, agua potable, leche y fórmulas para bebés, además de productos de higiene personal, bicicletas, medicamentos y 73 paneles solares con baterías y transformadores, que serán instalados en al menos 10 viviendas.
La misión forma parte de un esfuerzo internacional en el que participan personas de distintos países de América y Europa, con el objetivo de atender necesidades urgentes y visibilizar la situación que enfrenta el pueblo cubano.
El activista humanitario brasileño Thiago Avila subrayó que esta travesía representa un acto de solidaridad global.
“Nosotros cuando navegamos hacia Cuba vamos para decir que el mundo está con los pueblos en contra de ese proceso de destrucción, de explotación, de opresión y de destrucción de la naturaleza”, expresó.
Añadió que el envío de ayuda responde a una necesidad inmediata, pero también a un llamado de conciencia internacional.
“Cuando llevamos alimentos, medicamentos es para decir que Cuba necesita en ese momento ese apoyo, pero sobre todo necesita que la conciencia del mundo”, señaló.
Ávila también advirtió sobre el impacto de los conflictos globales en la vida de las personas.
“Si dejamos un mundo donde pasa genocidio, en Palestina, en Congo, en Sudán, ¿qué pasará con los pueblos del mundo?”, cuestionó.
En ese contexto, afirmó que la movilización busca alzar la voz frente a las agresiones contra los pueblos.
Por su parte, Nicol León Avilés, capitana del “Convoy Nuestra América”, reconoció que uno de los principales desafíos fue conseguir embarcaciones para transportar la ayuda, debido a las restricciones y presiones internacionales.
“Conseguir barcos fue una de las cosas más difíciles; el problema es que la gente tiene miedo a alquilar los barcos por represalias del poder, del imperialismo, que es al que enfrentamos en esta misión”, señaló.
La capitana también compartió las dificultades que ha enfrentado como mujer en un entorno históricamente dominado por hombres.
“Y a esto hay que sumarle que, como ven, soy mujer, y eso dificulta más las cosas, porque vivimos en un mundo muy machista todavía, donde nosotras tenemos que trabajar el doble o el triple para posicionarnos y para que nos hagan caso”, expresó.
Asimismo, destacó que su experiencia está marcada por múltiples factores sociales.
“No solo eso, sino que somos del sur global y somos racializadas, son interseccionalidades que hacen las cosas mucho más complejas, porque siempre necesitamos la validación de un hombre”, añadió.
A pesar de los obstáculos, la misión avanza como un gesto de empatía y apoyo entre pueblos, con la esperanza de que la ayuda llegue a quienes más lo necesitan y de que estas acciones se multipliquen en el futuro.
Con información de Alejandro Rubalcava