El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, reconoció la derrota en las elecciones parlamentarias frente a su rival conservador, Peter Magyar, que prometió "un cambio del sistema".
Los 7.5 millones de electores en el país, así como los más de 500 mil registrados en el extranjero, pudieron elegir entre cinco partidos, en un sistema electoral mayoritario mixto muy favorable al partido de Orbán, Fidesz (Unión Cívica Húngara), que lleva 16 años en el gobierno.
El candidato opositor se declaró "cautelosamente optimista" tras el cierre de las urnas en Hungría, en unos comicios marcados por un récord de participación.
En MILENIO te contamos quién es Péter Magyar, y su trayectoria en la política que lo llevó a derrotar a Orbán tras más de 10 años en el poder.
¿Quién es Péter Magyar?
Hasta hace poco, Peter Magyar aplaudía los discursos del primer ministro húngaro, el ultranacionalista Viktor Orbán, con más de una década en el poder. Pero en las elecciones legislativas del domingo es su rival más serio.
"Me llamaron el 'eterno opositor' dentro del Fidesz, el partido de Orbán, comentó Magyar a la AFP.
Hábil comunicador, tanto en redes sociales como en campaña, el conservador de 45 años promete cambio, desmantelando "ladrillo a ladrillo" todo el sistema político de Orbán.
Quienes conocen a Magyar dicen que es un perfeccionista que exige lo mejor de todos, es temperamental pero acepta disculparse.
Recorrió el país casi sin parar los últimos dos años con la promesa de combatir la corrupción y mejorar los servicios públicos, llevando a su partido a encabezar las encuestas.
Su condición de antigua figura del gobierno ayudó a su ascenso meteórico, según Andrzej Sadecki, analista del Centro de Estudios Orientales, de Varsovia.
"Suena más convincente para algunos exvotantes de Fidesz cuando afirma que el sistema está podrido por dentro", declaró Sadecki a la AFP.
"En cierta manera, Magyar es como Orbán hace 20 años sin todo el equipaje, la corrupción y los errores en el poder", agregó.
Nacido en una familia de conservadores destacados, Magyar se vio atraído por la política desde temprana edad.
En sus años universitarios se hizo amigo de Gergely Gulyas, actual jefe de gabinete de Orbán, y conoció a Judit Varga, con quien se casó en 2006 y quien sería ministra de Justicia bajo Orbán.
Después de servir como diplomático ante la Unión Europa, Magyar encabezó el organismo estatal de préstamos para la educación y fue parte de la directiva de otras entidades estatales.
Magyar y Varga, quienes tienen tres hijos, se divorciaron en 2023.
Valiente
El opositor se vio implicado en un escándalo por encubrir abusos infantiles que sacudió el gobierno a inicios de 2024, provocando la renuncia de la presidenta, Katalin Novak, y de Varga, su esposa, entonces ministra de Justicia.
Magyar denunció la corrupción del gobierno de Orbán y renunció a sus cargos públicos.
En ese momento descartó tener aspiraciones políticas, pero se le consideró "valiente, orientado a la acción y dispuesto a correr riesgos", comentó a la AFP Veronika Kovesdi, experta en medios de la universidad ELTE de Budapest.
Sus mensajes en redes sociales "resonaron emocionalmente" con sus seguidores, muchos de los cuales lo ven como un "héroe que lucha incansablemente" por ellos.
Asumió control del desconocido partido TISZA para poder disputar las elecciones europeas de 2024, alcanzando el segundo lugar después de la coalición gobernante.
Al crecer su popularidad, Magyar enfrentó un "tsunami de odio y mentiras", como él lo llamó. Se burló de algunas acusaciones y negó otras, como las acusaciones de supuesto abuso doméstico contra Varga.
Tales ataques "le ayudaron a legitimarse como un líder realmente capaz de generar cambio", según Kovesdi.
Magyar prometió atacar la corrupción, mejorar servicios públicos como la salud e impulsar reformas para desbloquear miles de millones de euros en fondos de la Unión Europea para Hungría.
En materia internacional, prometió convertir al país en un socio confiable de la OTAN y la Unión Europea y ser crítico de Rusia, a diferencia de Orbán, allegado a Moscú pese a la invasión a Ucrania.
Al igual que Orbán, Magyar rechaza enviar armas a Ucrania y se opone a una integración acelerada a la Unión Europea, pero rechaza su retórica hostil hacia Kiev.
Su postura antimigratoria es más estricta que la de Orbán, al prometer cerrar el programa gubernamental de trabajadores invitados.
Pero sobre los derechos de la población LGBTQ, su postura ha sido vaga, aunque defiende la igualdad ante la ley.
LJ