Una investigación por el aparente feminicidio de Dafne Zapata, de 13 años, puso en la mira a la Academia Militarizada Doenitz, una institución privada de Ciudad Madero, Tamaulipas, cuyo nombre alude a quien fuera el sucesor de Adolf Hitler y último líder de la Alemania nazi.
Aunque la Fiscalía General de Justicia (FGJ) de Tamaulipas ha reiterado que las indagatorias en torno al crimen no contemplan aspectos administrativos del plantel, ante la opinión pública no ha pasado desapercibida la referencia en su nombre a Karl Dönitz, almirante que lideró la fuerza naval alemana durante la etapa final de la Segunda Guerra Mundial.
¿Quién fue Karl Dönitz?
Nacido en la localidad de Grünau en 1981, Dönitz mostró un profundo interés en las fuerzas armadas desde joven, pues a los 19 años se enlistó en la rama naval del entonces Imperio alemán.
Fue nombrado oficial en 1913 y asumió el mando de un submarino en 1918, poco antes de que terminara la Primera Guerra Mundial. En medio del conflicto, se rindió ante las fuerzas británicas y hundió su submarino para evitar que cayera en manos enemigas.
Al volver a su país natal, Dönitz decidió permanecer en la Armada y a mediados de la década de 1930 fue elegido por altos mandos para participar en la reconstrucción de las fuerzas submarinas alemanas, lo que representó un desafío frontal al Tratado de Versalles.
Con el paso de los años, a Dönitz se le atribuyó el perfeccionamiento de una táctica militar conocida como "manada" consistente en el ataque simultáneo de múltiples submarinos a un convoy enemigo.
El repentino ascenso de Karl Dönitz en el Reich alemán
Aunque su contacto con Hitler fue esporádico hasta antes de que asumiera el mando de las fuerzas navales, Dönitz sostuvo, entre 1943 y 1944, reuniones mensuales con el dictador alemán.
Sumado a ello, Hitler le otorgó una placa dorada del Partido Nazi y lo reconoció por haber implementado un programa de adoctrinamiento para alinear a los marineros con los ideales de la organización de extrema derecha, según información proporcionada por el Museo Nacional de la Segunda Guerra Mundial.
El afecto del líder nazi hacia el almirante se hizo aún mayor cuando descubrió que ningún oficial naval había participado en la Operación Valquiria, un plan orquestado por altos mandos de las Fuerzas Armadas para asesinar a Hitler.
Pese a tales antecedentes, Dönitz se dijo sorprendido cuando Hitler lo eligió a él como su sucesor al frente del Reich en abril de 1945, justo antes de suicidarse y cuando la derrota ya era inminente.
"El führer le ha nombrado a usted, señor almirante, como su sucesor en sustitución del mariscal del Reich Göring", fue el mensaje que recibió la tarde del 30 de abril de 1945 por parte de Martin Bormann, jefe de la Cancillería del Partido Nazi, según explicó Dönitz en su libro Memorias: diez años y veinte días.
En uno de sus primeros pronunciamientos como dirigente de la Alemania nazi, Dönitz aseguró que las tropas mantendrían su combate a las fuerzas británicas y estadunidenses. Sin embargo, al día siguiente de haber recibido el nombramiento de Hitler, obtuvo un informe militar que evidenciaba la desfavorable posición de Alemania.
Aunque su plan inicial consistía en una retirada parcial y progresiva de las tropas, la presión de las Fuerzas Aliadas en Europa lo orilló a autorizar que el general Alfred Jodl firmara un acta de rendición sin garantías ni concesiones el 7 de mayo de 1945 en Francia. Dönitz fue detenido un par de semanas después.
Dönitz, el líder nazi que fue condenado a sólo 10 años de cárcel
Los juicios de Núremberg, celebrados en el Tribunal Militar Internacional entre 1945 y 1946, derivaron en la pena de muerte para múltiples personajes de alto rango de la Alemania nazi, como el general Alfred Jodl, el propagandista Julius Streicher y el director del Escuadrón de Protección del Partido Nazi, Ernst Kaltenbrunner.
Sin embargo, el destino para Karl Dönitz, experimentado jefe naval y líder del Reich en sus últimos días, fue notoriamente distinto, ya que recibió una condena de 10 años de cárcel por crímenes de guerra y crímenes contra la paz.
Información compartida por el Museo Nacional de la Segunda Guerra Mundial especifica que fue declarado culpable de haber permitido el trabajo forzado en los astilleros navales y por haber permitido que sus marineros asesinaran a prisioneros desarmados.
Luego de salir de prisión en 1956, Dönitz se mudó al municipio de Aumühle, cerca de Hamburgo, en donde murió en diciembre de 1980, a los 89 años de edad, por un caro cardíaco.
BM.