Una niña llamada Rossella falleció luego de una interacción turbulenta con las redes sociales; esto es todo lo que se sabe.
A través de los ojos de Irene Roggero Ugues, el proceso que llevó a la pérdida de su hija Rossella, de tan solo 12 años, se describe como drástico y veloz. Esto fue lo que pasó con la menor que vivía en Asti, una zona de Italia.
El testimonio de la madre reconstruye cronológicamente cómo la personalidad de la menor fue absorbida en cuestión de meses, un doloroso trayecto que comenzó discretamente con la interacción en una pantalla y que hoy se ha convertido en una batalla legal contra las gigantes plataformas digitales.
¿Cómo fue el proceso de cambio de Rossella?
El proceso comenzó a manifestarse de forma visible en septiembre de 2023. Según relata Irene, su hija inició búsquedas en internet sobre la depresión, intentando encontrar un reflejo de su propio estado emocional.
A partir de ese momento la dinámica cambió por completo pues los algoritmos de las plataformas habrían comenzado a dirigir a la menor un flujo constante y cada vez más denso de publicaciones vinculadas a las autolesiones.
En un periodo de apenas cinco meses, la madre fue testigo de cómo el comportamiento de Rossella se alteraba profundamente. La vulnerabilidad de la niña, dijo, fue alimentada por este contenido automatizado.
"En algún momento, pareció haber cobrado vida propia, creciendo hasta que acabó por abrumar su lado alegre y sociable, la parte más luminosa de su personalidad".
La dimensión real de la situación solamente fue revelada para los padres tras el fallecimiento de la menor, momento en el que lograron desbloquear sus dispositivos. Fue entonces cuando Irene y su esposo descubrieron que el tiempo que Rossella pasaba en las redes sociales superaba con creces lo que ellos calculaban.
Entre los hallazgos en los dispositivos se encontraba un perfil oculto en Instagram, registrado bajo el nombre "Just a dead pers0n" (utilizando un cero en sustitución de la letra 'o'), el cual evidenciaba el aislamiento y la gravedad del proceso que vivía de forma paralela a su vida familiar.
¿Qué impacto tuvo el caso y qué piden los deudos?
El testimonio de Irene no se limitó a la reconstrucción de los hechos, sino que impulsó un proceso judicial sin precedentes en su país.
La experiencia de esta madre se unió a la de otras familias italianas para emprender la primera demanda colectiva en Italia contra Meta (matriz de Instagram y Facebook) y TikTok, señalando de manera directa el impacto de dichos algoritmos.
El objetivo de la acción legal civil iniciada por los padres se centra en dos exigencias principales:
- Establecer límites mucho más rigurosos para el ingreso de menores de edad a estas plataformas.
- Exigir mayor transparencia y difusión sobre los peligros potenciales que los entornos digitales presentan para la salud mental de los jóvenes.
Dentro del marco del litigio, las empresas de redes sociales han respondido de manera formal desestimando las acusaciones de la demanda que señalan a sus servicios como perjudiciales.
Meta
La compañía declinó hacer comentarios específicos sobre el caso de Rossella debido al proceso judicial en curso. No obstante, sus portavoces sostienen que la salud mental juvenil depende de múltiples factores externos, entre ellos el uso de las herramientas y la supervisión parental. Incluso destacaron la implementación constante de medidas de seguridad, como las denominadas "cuentas para adolescentes".
TikTok
La plataforma argumenta que aplica directrices estrictas que resultan en la eliminación de más de 99 por ciento del contenido que infringe sus normas de salud mental y conductual. Afirman, además, que invierten de forma continua en diversificar las recomendaciones de su algoritmo, bloquear búsquedas peligrosas y redirigir a los usuarios vulnerables hacia líneas de ayuda locales.
Con información de Reuters
KVS