OpenAI, Anthropic y Google DeepMind están trabajando en la creación de un organismo de supervisión de los riesgos relacionados con la inteligencia artificial (IA), indicó OpenAI a la AFP, en un contexto de crecientes llamamientos a controlar mejor la IA.
La idea nació de una propuesta de Demis Hassabis, director general de Google DeepMind antes de convertirse en presidente a principios de agosto, quien sugirió una entidad similar a la Autoridad de Regulación de la Industria Financiera de Estados Unidos (FINRA), un organismo de autorregulación del sector.
Expertos ven inviable regular la IA a corto plazo
Pese al inédito consenso entre los principales líderes tecnológicos en la inteligencia artificial (IA) para frenar su avance y crear un marco de seguridad común, los expertos ven improbable que Washington apruebe una regulación a corto plazo debido a las elecciones de mitad de mandato y a la negativa de la Administración de Donald Trump a ceder terreno frente a la competencia de China.
Los máximos responsables de laboratorios punteros como Dario Amodei (Anthropic), Sam Altman (OpenAI), Elon Musk (xAI) y Demis Hassabis (Google DeepMind) han abogado en los últimos días por ralentizar el ritmo de desarrollo del sector para permitir que las salvaguardas alcancen el ritmo de la tecnología.
Pero no sin antes pintar un futuro muy negro: Amodei dijo que le preocupaba que, en un plazo de 6 a 12 meses, un enjambre de bots llegue "a tomar el control de todo internet".
Mientras que Jacob Coxon, exempleado de Anthropic y OpenAI, alertó de que la IA podría hacer realidad las películas de ciencia ficción y acabar con toda la humanidad antes de que termine la década. Anthropic acabó por endurecer sus controles tras detectar usos potencialmente peligrosos de su modelo Claude, entre ellos investigaciones que podían facilitar el desarrollo de armas biológicas.
Por su parte, Trump consideró en sus redes que "es un engaño la idea de que la IA se vaya a apoderar del mundo, destruir a la humanidad y causar todo tipo de males".
"En el clima político actual en Estados Unidos, parece una quimera alcanzar consensos sobre las prioridades legislativas en torno a la IA", explica a EFE Michele Neitz, directora fundadora del Centro para el Derecho, la Tecnología y el Bien Social de la Universidad de San Francisco (USF).
Neitz descarta que el Congreso apruebe normativas de calado antes de final de año debido a las elecciones de mitad de mandato de noviembre y a las divergencias sobre cómo intervenir el sector.
Tensión EU-China
Mientras la Unión Europea cuenta con un reglamento marco, en Estados Unidos, la falta de acción en el Capitolio está derivando en un complejo mosaico estatal, con leyes dispares en estados como California o Connecticut, lo que deja al país sin un estándar uniforme.
A este laberinto legislativo se suma el rechazo de Trump, quien defiende que ralentizar el paso solo beneficiaría a Pekín.
"El presidente dijo que Estados Unidos está por delante de China y que no piensa arriesgar esa ventaja", señala a EFE Nick Reese, profesor adjunto en el Centro de Asuntos Globales de la Universidad de Nueva York (NYU) y exdirector de Políticas de Tecnología Emergente del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
"El punto débil de ese planteamiento estriba en que nadie ha definido con claridad qué significa 'ir por delante de China' ni cuál es la meta exacta de esa supuesta carrera", apunta el experto.
LJ