El gobierno de Guatemala advirtió este viernes 7 de agosto que los estragos causados por El Niño ponen en riesgo de inseguridad alimentaria aguda a cerca de 3.2 millones de guatemaltecos, el 17 por ciento de la población, para el tercer trimestre de este año.
De acuerdo con el informe de la Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria (CIF), la escasez de precipitaciones agravará la pérdida de cosechas de granos básicos, lo que, sumado al agotamiento de las provisiones en los hogares rurales, amenaza con una severa temporada de hambre en el país.
Focos críticos y zonas vulnerables
El panorama proyectado para el tercer trimestre de 2026 refleja un deterioro frente al período de abril a junio, cuando la cifra de afectados se situó en 2.5 millones (14 por ciento de la población).
Guatemala, donde más de la mitad de sus 18.3 millones de habitantes vive en condiciones de pobreza, enfrenta crisis alimentarias recurrentes desde 2020.
La titular de la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Sesan), Mireya Palmieri, explicó en conferencia de prensa que la proyección busca orientar la toma de decisiones estatales y la ayuda humanitaria.
"El propósito de la metodología es ofrecer información para formular políticas y programas de seguridad alimentaria en el mediano y largo plazo", afirmó Palmieri, tras recalcar que la medición no evalúa el impacto directo de programas específicos.
El departamento de Alta Verapaz, ubicado en el norte del país, se mantiene como la región más crítica en fase de crisis al afectar a más del 28 por ciento de su población local.
La escasez se extenderá además hacia nueve provincias del altiplano oeste y del llamado Corredor Seco semiárido, entre ellos Huehuetenango y Quiché en el noroeste fronterizo con México, así como Jalapa, Jutiapa y Zacapa en el este.
Complicaciones en el campo agrícola
Dichas zonas rurales, la canícula prolongada y las temperaturas extremas han reducido al mínimo las reservas de maíz y frijol de las familias campesinas.
El informe advierte que la probable consolidación de El Niño durante la temporada de siembra reducirá la demanda de mano de obra agrícola temporal, principal fuente de ingresos golpeada también por el encarecimiento de los fertilizantes, combustibles, transporte y alimentos de la canasta básica.
Las autoridades prevén una ligera recuperación hacia finales de año, entre octubre de 2026 y febrero de 2027, cuando el número de afectados podría bajar a 2.6 millones gracias a las cosechas de fin de año, el empleo estacional en el café y la caña de azúcar, y el repunte en el flujo de remesas familiares.
LGG