Hay pueblos que desaparecen poco a poco del mapa y otros que, inesperadamente, vuelven a convertirse en protagonistas. Villalibado, una pequeña localidad de la provincia de Burgos, España, pertenece ahora al segundo grupo: durante los próximos días será uno de los puntos desde los que la NASA seguirá el eclipse solar del 12 de agosto.
El lugar, que durante décadas permaneció prácticamente vacío, recibió a una treintena de investigadores de la NASA y del Exploratorium de San Francisco. Su objetivo no es solamente observar el fenómeno astronómico, sino también obtener datos científicos y participar en una retransmisión que permitirá que millones de personas sigan el eclipse desde cualquier parte del mundo.
La elección del pueblo llama especialmente la atención porque Villalibado no es un gran centro urbano ni un conocido observatorio astronómico. De hecho, hace menos de dos décadas se encontraba en una situación muy diferente.
El pueblo que pasó de estar vacío a recibir a la NASA
La historia comenzó mucho antes de que el eclipse pusiera los ojos de la comunidad científica sobre Villalibado.
De acuerdo con información de EFE, el pueblo llevaba más de 30 años deshabitado cuando comenzó un proyecto para recuperar sus construcciones y convertirlas en un complejo de turismo rural. Juan Ansótegui, gerente de Las de Villadiego, explicó a la agencia que el proyecto arrancó en 2007, cuando buena parte de las edificaciones se encontraban en ruinas.
Había una torre medieval caída, una antigua casa palaciega abandonada y varias viviendas deterioradas. Lo que para muchos parecía un sitio sin futuro terminó transformándose en un espacio turístico.
Ahora, casi 20 años después, la localidad tiene un visitante muy particular: la agencia espacial estadounidense.
Ansótegui contó a EFE que recibió la llamada de los investigadores aproximadamente 16 o 18 meses antes del eclipse. Al principio pensó que se trataba de una confusión y pidió información para comprobar que realmente se trataba de un equipo de la NASA.
Después de una visita de reconocimiento, los científicos decidieron alquilar las instalaciones.
¿Qué encontró la NASA en Villalibado, el pueblo semiabandonado?
La respuesta tiene que ver con las condiciones del sitio.
La doctora Desiré Whitmore, del Exploratorium de San Francisco, explicó a EFE que el equipo necesitaba un lugar tranquilo, con poca gente alrededor y buenas condiciones para realizar su trabajo durante el eclipse. Villalibado reunía esas características.
La iglesia de San Salvador, una construcción del siglo XII situada sobre una zona elevada del pueblo, terminó convirtiéndose en el centro de operaciones. En la explanada frente al templo fueron instalados tres telescopios con diferentes filtros para estudiar el Sol y seguir su evolución.
Los equipos informáticos y parte del material utilizado por los investigadores fueron colocados dentro de la propia iglesia, una escena poco habitual incluso para los científicos estadounidenses.
El equipo comenzó a instalarse en el lugar desde el domingo previo al eclipse y la zona de trabajo quedó delimitada para evitar interrupciones mientras se realizan las observaciones.
La imagen resulta peculiar: telescopios científicos instalados frente a una iglesia medieval en un pueblo que hace unos años estaba prácticamente abandonado.
Pero el sitio no será únicamente utilizado por los investigadores.
El 12 de agosto está previsto instalar una pantalla en uno de los laterales de la iglesia para mostrar en directo las imágenes captadas por los telescopios. De esta manera, las personas que acudan a Villalibado podrán seguir el fenómeno desde una zona habilitada para el público, aunque permanecerán alejadas del área donde trabajarán los científicos.
La ubicación también tiene una característica importante para este eclipse. Según explicó Whitmore a EFE, el fenómeno comienza su recorrido en Groenlandia y será en España donde podrá observarse al anochecer.
Esa particularidad fue uno de los elementos considerados por el equipo al momento de buscar el lugar adecuado para realizar su cobertura.
El eclipse terminará colocando a Villalibado frente a una audiencia que difícilmente habría imaginado hace unos años.
La recuperación del pueblo comenzó con la intención de rescatar construcciones que parecían destinadas a desaparecer. En 2015, el complejo turístico incluso celebró allí su primera boda. Ahora, el mismo escenario alberga telescopios, computadoras y científicos que llegaron desde Estados Unidos para estudiar un fenómeno astronómico.
La historia también explica por qué la elección de la NASA resulta tan llamativa. No se trata de un lugar construido originalmente como un gran observatorio, sino de una pequeña localidad que encontró una segunda oportunidad gracias a la recuperación de su patrimonio.
Durante el eclipse, las antiguas construcciones de Villalibado funcionarán como una ventana para estudiar el cielo y, al mismo tiempo, acercar el fenómeno a millones de espectadores.
Para el pequeño pueblo burgalés, será una oportunidad todavía más singular: pasar de ser una localidad prácticamente olvidada a convertirse, aunque sea durante unos días, en uno de los puntos de atención de la comunidad científica internacional.
Con información de EFE / JCM