Una relación cotidiana entre un cliente y una mesera terminó en un fraude con pérdidas millonarias. En España, una camarera fue condenada tras comprobarse que utilizó sin autorización la tarjeta bancaria de un cliente para gastar más de 51 mil euros, un millón de pesos mexicanos, en pedidos de comida a domicilio y otros productos.
De acuerdo con la investigación presentada por EuropaPress, la mujer obtuvo los datos de la tarjeta mientras trabajaba como camarera en un establecimiento de El Ejido, entre mayo y junio de 2021. Con esa información, decidió aprovechar la confianza del cliente y actuar de manera deliberada para obtener un beneficio económico.
Así usó la tarjeta del cliente para gastar casi un millón de pesos
La mesera se puso de acuerdo con su pareja para vincular los datos bancarios del cliente a una aplicación móvil de reparto de comida instalada en su teléfono celular. La cuenta estaba asociada a su correo electrónico personal, lo que le permitió realizar cargos constantes sin levantar sospechas inmediatas.
Entre junio de 2021 y julio de 2022, la pareja realizó 1,385 pedidos, con un gasto total de 51 mil 464 euros, lo que equivale a un promedio de más de 100 compras mensuales y cerca de 4 mil euros al mes. Durante más de un año, el cliente no detectó los cargos, ya que nunca autorizó las operaciones ni tenía conocimiento de ellas.
La condena y por qué no le creyeron su versión
Durante el juicio, la mujer admitió haber realizado los cargos, aunque intentó justificarlos asegurando que contaba con el “consentimiento” del cliente y que mantenían una relación personal. Esta versión fue rechazada, ya que el afectado negó cualquier vínculo y no se presentó ninguna prueba que respaldara dicha afirmación.
Las autoridades concluyeron que la acusada utilizó de manera ilícita los datos de una tarjeta bancaria ajena para su propio beneficio, lo que constituye una estafa agravada al superar los 50 mil euros. Por ello, fue condenada a tres años y cinco meses de prisión, además de una multa económica y la obligación de devolver la totalidad del dinero defraudado.
El caso deja una advertencia clara sobre los riesgos de descuidar la información bancaria y la importancia de revisar con frecuencia los movimientos de las tarjetas, ya que un abuso de confianza puede derivar en pérdidas graves y consecuencias legales.
JCM