María Eduarda Rodrígues de Freitas, una joven de 21 años, murió el pasado sábado 13 de junio cuando realizaba bungee jumping (práctica extrema también conocida como saldo de péndulo) en el Puente del Esqueleto, ubicado en el municipio de Limeira, Sao Paulo, Brasil.
De acuerdo con los primeros reportes, los instructores lanzaron a la profesora de educación física al vacío (aproximadamente 40 metros de altura) sin las cuerdas de seguridad pertinentes; ella murió al instante debido al impacto.
Hasta el momento, se sabe que las autoridades correspondientes abrieron una carpeta de investigación sobre el caso y detuvieron a tres presuntos implicados en el incidente.
Mamá de María Eduarda comparte desgarrador mensaje
Val Rodrigues, madre de María Eduarda, compartió un mensaje en sus redes sociales tras el fallecimiento de su hija.
"Aquella maldita cuerda te arrebató de mi lado para siempre. Hija mía, te has ido y lo único que queda es dolor y añoranza. Te amo para siempre", escribió en su cuenta de Instagram y compartió una foto de la joven.
Eso no fue todo, horas más tarde escribió otro mensaje en su cuenta de Threads sobre lo sucedido.
"Mi querida hija, hoy quería abrazarte más de mil veces. ¿Cómo me duele tu partida? Te amo eternamente, mi princesa. Y gracias por ser parte de mi vida durante estos 21 años. Qué honor fue escucharte llamar a mí mamá. Dios, gracias por este privilegio", comentó.
El hermano de la joven también se pronunció sobre lo sucedido: "Despertar y saber que no estás aquí duele. Duele mucho. Te quiero muchísimo. Ahora tengo que ser fuerte, porque duele muchísimo. Todavía no puedo creerlo. Nunca te olvidaré, nuestras bromas. Te quiero muchísimo, princesa".
¿Qué se sabe sobre los instructores que arrojaron a María Eduarda Rodriguez?
De acuerdo con información de O Globo, elementos se seguridad estatales detuvieron a Luis Felipe 'N', Vitor 'N' y Maicon 'N' por su presunta responsabilidad en el caso. Y es que ellos habrían estado involucrados directamente en el salto de bungee.
"Dos de ellos dijeron ser los responsables de atar las cuerdas, pero que sufrieron un desmayo en ese momento. Afirmaron no recordar dónde ni cuándo ocurrió el fallo, ni quién debería haberlas colocado, pero no lo hizo. El tercero, que sostenía las piernas, dijo que solo lo llamaron para ayudar con el lanzamiento. Intentó eludir la responsabilidad de revisar la cuerda. Pero es evidente que la cuerda es gruesa. Debería haber habido dos cuerdas colocadas, y no había ninguna. En un deporte de riesgo como este, deberían haber revisado la cuerda tres veces", declaró la agente de policía, Andréa Dantas Levy, a O Globo.
AC