La nueva secretaria de prensa de la Casa Blanca, Katie Zacharia, defendió su trayectoria profesional y explicó por qué su primera conferencia ante los medios duró pocos minutos, en medio de los cuestionamientos sobre sus credenciales jurídicas durante sus primeros días como vocera del presidente Donald Trump.
En una entrevista concedida el jueves 15 de octubre al medio conservador Human Events, Zacharia sostuvo que contó con poco tiempo para preparar su comparecencia inicial y que la intención era mantenerla breve, pues Trump atendería a los periodistas más tarde esa misma mañana, el martes 13 de octubre.
“Sin duda, mi objetivo era mantenerla corta, teniendo en cuenta que él es su propio mejor vocero, y le encantaría y le encanta charlar con los medios mientras se dirige a Marine One (el helicóptero presidencial)”, declaró Zacharia. Añadió que buscaba respetar el tiempo del mandatario y evitar prolongar la sesión informativa.
Zacharia asegura que tuvo poco tiempo para preparar su debut
La funcionaria explicó que recibió los primeros materiales para la conferencia el lunes por la noche y que estos quedaron terminados el martes a las 8:00horas, menos de dos horas antes de presentarse ante los periodistas. Según relató, comenzó a prepararse desde las 3:00 horas.
“Nunca tuve una sesión informativa completa antes, y salí e hice la rueda de prensa”, señaló.
Sobre su formación jurídica, Zacharia explicó que se estaba preparando para presentar el examen de abogacía en California en un momento en que acababa de casarse y se alistaba para mudarse a China para reunirse con su nuevo esposo, quien había estado trabajando en capital privado en Beijing.
“Obviamente estaba increíblemente distraída, abrumada y emocionada por finalmente estar casada con alguien con quien había mantenido una relación a distancia durante al menos un año”, comentó Zacharia.
Secretaria reconoce que no aprobó el examen de abogacía
Indicó que los resultados del examen fueron “algo inconsecuentes” porque no necesitaría estar colegiada como abogada mientras viviera en China.
Zacharia, quien ha estado bajo escrutinio por autoproclamarse “abogada”, dijo que consultó a varios expertos legales para asegurarse de que ese título fuera correcto al ofrecer análisis jurídicos.
“Es lamentable que la gente lo etiquete como algún tipo de conspiración o quiera encasillarme. La verdad es que fui muy cuidadosa con la manera en que lo llevé a cabo, y nunca me presenté como alguien que fuera una abogada en ejercicio”, aseveró.
La funcionaria agregó que no opinará sobre asuntos legales en su función en la Casa Blanca, afirmó.
La secretaria de prensa también relató cómo llegó al cargo que quedó vacante después de que Karoline Leavitt anunciara su salida de la administración para dedicar más tiempo a su familia.
Zacharia, quien fue asesora de comunicaciones de la empresa que opera Truth Social, dijo que vigilaba de cerca las publicaciones del Presidente en redes sociales para determinar qué era lo que más le preocupaba, y luego salía al aire para hablar de esos temas.
“Mi filosofía es: estoy lo suficiente en televisión como para que, si él me ve y le gusto, entonces me reclutarán para el trabajo. No creo que hacer lobby por ese puesto hubiera tenido éxito, y yo quería ganármelo. Quería audicionar para ello”.
Luego, el 7 de octubre, mientras Zacharia se preparaba para llevar a uno de sus hijos a un campo de calabazas, recibió una llamada telefónica de Trump sobre el puesto de secretaria de prensa.
Voló al día siguiente desde su casa en California a Washington, se reunió con el Presidente sobre el trabajo el viernes y aceptó formalmente el puesto más tarde ese mismo día.
EJR