El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) se prepara para incorporar una nueva herramienta a sus operativos: guantes capaces de aplicar descargas eléctricas directamente sobre la piel de una persona para facilitar su sometimiento.
La agencia adjudicó un contrato de 16.7 millones de dólares a la empresa Compliant Technologies LLC, con sede en Kentucky, para adquirir 6 mil pares de estos dispositivos, además de equipo y servicios de apoyo durante seis meses. La compra se realizó mediante un contrato sin licitación.
El plan ha generado críticas de legisladores demócratas y organizaciones defensoras de los derechos civiles, que cuestionan la capacidad de ICE para utilizar esta tecnología con límites claros y suficiente supervisión, en un contexto marcado por cuestionamientos sobre el uso de la fuerza durante sus operativos migratorios.
¿Cómo son los guantes que usará el ICE?
Los dispositivos son conocidos como GLOVE, sigla en inglés de Low Voltage Generated Discharge Emitter —Emisor de Descargas de Bajo Voltaje Generado—.
A simple vista, funcionan como guantes convencionales de patrullaje. La diferencia está en que incorporan un sistema eléctrico que el agente puede activar mediante un interruptor. Para producir la descarga, el dispositivo debe entrar en contacto directo con la piel.
El fabricante, Compliant Technologies, describe sus productos como herramientas no letales destinadas a proteger y apoyar a quienes realizan labores de seguridad. De acuerdo con la información citada por AFP, la descarga del GLOVE es menos potente que la de una pistola Taser.
Los modelos CT-G4 y CT-G5 del GLOVE comparten varias características técnicas: ambos pesan entre 260 y 650 gramos, funcionan con una batería de ion de litio de 3.7 voltios y requieren aproximadamente dos horas para cargarse.
Su activación se realiza mediante un interruptor integrado en el guante, con un encendido de alrededor de un segundo, mientras que la carga de la batería puede mantenerse entre dos días y varios meses. Además, están diseñados para operar en temperaturas de entre 14 y 122 grados Fahrenheit (-10 y 50 °C).
¿Para qué quiere usarlos ICE?
Según el aviso de adquisición, los agentes podrán emplearlos en situaciones de alta tensión, entre ellas arrestos, traslados de personas detenidas que se resistan y disturbios civiles fuera de instalaciones de detención.
La justificación de ICE es que la descarga permitiría recuperar rápidamente el control cuando una persona presente resistencia activa o pasiva y, con ello, evitar lesiones tanto para los agentes como para los detenidos.
La agencia también señala que los guantes podrían facilitar el esposamiento de personas que mantengan las manos ocultas, ayudar en el control de multitudes y evitar recurrir a niveles de fuerza considerados más severos, incluidas las armas de fuego.
¿Por qué generan preocupación?
El principal cuestionamiento no está únicamente en la tecnología, sino en cómo y contra quién podría utilizarse.
Senadores demócratas encabezados por Catherine Cortez Masto pidieron a ICE cancelar la adquisición. En una carta, señalaron que los guantes representan riesgos importantes si se utilizan durante arrestos civiles, especialmente si no existen límites definidos, capacitación adecuada y mecanismos de supervisión.
Los críticos también recuerdan que ICE enfrenta cuestionamientos por el uso de la fuerza durante sus operativos y por una presunta reducción de los estándares de capacitación de algunos nuevos agentes.
John Sandweg, quien fue director interino de ICE durante la administración de Barack Obama, advirtió que una herramienta de este tipo podría utilizarse de manera indebida contra personas que representen una amenaza mínima.
La preocupación también ha sido expresada por la representante demócrata Pramila Jayapal, quien acusó a ICE de haber puesto en la mira tanto a manifestantes como a ciudadanos durante sus operaciones.
¿ICE considera que son una herramienta peligrosa?
La agencia y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), del que depende ICE, defienden la adquisición.
El DHS sostiene que ICE evalúa de manera constante las necesidades de sus agentes para contar con el equipo necesario para detener y expulsar de manera segura a personas migrantes con antecedentes penales.
También afirmó que las decisiones sobre tecnología y equipamiento son sometidas a análisis y revisión para garantizar que su utilización sea compatible con las políticas y normas aplicables a las fuerzas del orden.
El aviso de compra establece además que los guantes deberán utilizarse bajo normas aprobadas de capacitación y rendición de cuentas, aunque el documento no detalla cómo será ese entrenamiento ni los mecanismos específicos para revisar cada utilización.
Una nueva herramienta en medio de la ofensiva migratoria
La adquisición ocurre mientras ICE intensifica sus operaciones de control migratorio en Estados Unidos.
De acuerdo con cifras citadas por medios estadounidenses a partir de información del DHS, la agencia detuvo en julio a más de 51 mil personas por infracciones migratorias, la cifra mensual más alta desde que Donald Trump asumió la presidencia en enero de 2025.
Para sus defensores, los guantes representan una alternativa para controlar situaciones de resistencia sin recurrir a armas de fuego. Para sus detractores, su incorporación amplía las posibilidades de uso de la fuerza por parte de una agencia que ya enfrenta cuestionamientos sobre sus operativos.
Con información de AP, AFP y EFE
CHZ