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Lunes , 22.04.2019 / 17:53 Hoy

Gregorio Álvarez, el dictador que nunca se arrepintió

"Goyo" Álvarez, como era conocido, fue condenado en 2009 a 25 años de prisión por la muerte de 37 opositores, además de decenas de desapariciones forzadas en 1977 y 1978.

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El teniente general Gregorio Álvarez, el más poderoso y temido dictador uruguayo en las últimas décadas, fallecido hoy en Montevideo a los 91 años, presidió el país entre 1981 y 1985 con mano dura, en una oscura etapa de la que dijo no arrepentirse de nada.

A Gregorio Álvarez se le recordará por su inflexibilidad en la última etapa de la dictadura cívico-militar que existió en Uruguay de 1973 a 1985.

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Hijo y nieto de generales, el ex dictador ingresó en la Academia Militar Nacional en 1940, en la que se graduó como oficial del Regimiento de Caballería (1946-1959).

Obtuvo el cargo de general en 1971 a los 45 años y se convirtió en la persona con más poder en el Ejército, participando directamente en los hechos más relevantes de las siguientes décadas.

Encabezó el Consejo Nacional de Seguridad, un organismo que funcionó como Gobierno secundario de la presidencia de Juan María Bordaberry (1972-1973) mientras éste gestaba el silencioso y paulatino golpe de estado que desencadenó en la última dictadura uruguaya.

En 1978 fue comandante en jefe del Ejército Nacional, cargo que desempeñó durante un año y le bastó para generar apoyo y sembrar discordias.

Antes, cumplió funciones como primer director del Estado Mayor Conjunto, un organismo cuyo fin principal fue la lucha contra la guerrilla de izquierda que se etiquetaba como antisubversiva.

Allí demostró su mano dura y dejó claro que no le temblaba el pulso al dar órdenes complejas como la persecución de civiles.

Su mandato dictatorial comenzó en 1981 sin el apoyo unánime de sus pares militares y sin ser elegido por la ciudadanía.

Sin embargo, el último año en que lideró el país estuvo marcado por la soledad en que lo dejaron el resto de los miembros de la cúpula militar, al punto de que no participó de las negociaciones para la salida a la democracia.

Tras haber perdido gran parte del apoyo de las Fuerzas Armadas para continuar con el régimen dictatorial, accedió a negociar un cronograma electoral que finalizó con las elecciones legislativas y presidenciales de noviembre de 1984 que ganó Julio María Sanguinetti, del Partido Colorado.

Bajo su mandato fueron detenidos los principales líderes políticos de Uruguay, como el derechista Jorge Batlle -presidente entre 2000 y 2005-; la principal figura de la izquierda, Líber Seregni; o el opositor nacionalista Wilson Ferreira Aldunate.

Desde el 2007 estuvo preso en la cárcel especial para alojar a los militares y policías represores, Domingo Arena de Montevideo, sin embargo, "Goyo" Álvarez, como era conocido, fue temido dentro y fuera de los cuarteles.

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Ahí recibió a periodistas que buscaban obtener una nueva declaración sobre los años más violentos de Uruguay en la última época, por lo que en 2010 afirmó que no se arrepiente "de nada" y sobre su negativa a dar la información de los desaparecidos, Álvarez respondió: "¿Quién dice que hubo desaparecidos?".

Fue procesado por la fiscal Mirtha Guizane y el juez Luis Charle en 2009, quienes lo sentenciaron a 25 años de prisión por la muerte de 37 opositores secuestrados en el vecino país de Argentina y traídos de forma clandestina a Uruguay en 1977 y 1978, además de ser responsable de varias decenas de desapariciones forzadas.

Este proceso ha sido desarrollado en Italia contra 32 ex militares por la desaparición de una veintena de italianos en Latinoamérica durante la Operación Cóndor, en las décadas de 1970 y 1980, y contará con una sentencia el próximo mes de enero.

FLC

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