La organización internacional Greenpeace anunció que el 8 de mayo emprenderá la “Expedición a las profundidades del Ártico”, una misión a 3 mil metros de profundidad.
El proyecto tendrá un mes de duración, y reunirá a científicos de renombre mundial para explorar los montes submarinos y los campos de fuentes hidrotermales del Ártico, ecosistemas tan remotos que siguen siendo, en gran medida, un misterio para la humanidad.
“Nos adentramos en un territorio inexplorado y desconocido del planeta y probablemente encontraremos nuevas especies que aún no han sido descritas ni nombradas”, afirmó Francisco Cárdenas, experto en esponjas de aguas profundas del Museo de la Evolución de la Universidad de Uppsala.
“Estos animales han sobrevivido durante cientos de millones de años, y estamos conectados con ellos de muchas maneras. Son las ‘bibliotecas químicas’ del océano, que albergan información, datos valiosos, posibles curas para enfermedades y tienen la importante función de limpiar nuestros océanos. Perder estas especies antes incluso de comprenderlas sería una tragedia de proporciones globales. Es esencial que las protejamos”, dijo a través de un comunicado de prensa.
El gobierno noruego abrió la zona de la expedición a la minería en aguas profundas en 2024, pero el proyecto se suspendió el año pasado tras las protestas de organizaciones ecologistas, científicos y los partidos ecologistas de la oposición de Noruega.
Diversos científicos afirman que la minería en aguas profundas causaría daños irreversibles a los vulnerables ecosistemas de las profundidades marinas, incluyendo la destrucción de hábitats y, posiblemente, la extinción de especies.
Objetivos de la expedición
De esa manera, la expedición se centrará en explorar los montes submarinos, que son puntos críticos de biodiversidad en las profundidades marinas, y los campos de fuentes hidrotermales, es decir, fuentes termales volcánicas submarinas que sustentan la vida en la oscuridad total. Greenpeace y los científicos externos a bordo transmitirán en vivo desde profundidades de hasta 3 mil metros.
Anne Helene Tandberg, del Museo Universitario de Bergen, es especialista en los crustáceos que habitan en estos entornos y ha descrito numerosas especies hasta ahora desconocidas para la humanidad.
También trabaja en la inclusión de especies y hábitats marinos en la Lista Roja y aporta los fundamentos científicos para la creación de Áreas Marinas Protegidas. Además, destaca la conectividad de estos ecosistemas.
“Las aguas profundas de los mares nórdicos y árticos son el corazón de nuestros océanos septentrionales”, afirma Tandberg. Desde el anfípodo más pequeño hasta el monte submarino más grande, estos sitios están interconectados. Lo vemos tanto en la composición de las especies como en la variabilidad genética. No sólo estamos observando rocas, animales y agua; estamos documentando los órganos vitales de un ecosistema global que mantiene nuestro planeta habitable.
"El Ártico es una de las regiones de la Tierra que está cambiando más rápidamente y que cuenta con menor protección. A medida que la frontera industrial se expande hacia las profundidades marinas, Greenpeace advierte que los “puntos críticos de biodiversidad”, únicos, se encuentran ahora en riesgo de sufrir una alteración irreversible".
Durante la expedición se recolectará evidencia científica sobre los vulnerables ecosistemas de las profundidades marinas del Ártico.
“Esta expedición recopilará evidencia científica sobre los vulnerables ecosistemas de las profundidades marinas del Ártico. Al salvaguardar estas aguas mediante una red de santuarios oceánicos, podemos crear una red de seguridad resiliente para la vida marina y proteger la salud de nuestros océanos globales para las generaciones futuras.
¿Cuándo termina la expedición?
La expedición concluirá en Bergen, Noruega, a principios de junio, donde se presentarán los hallazgos iniciales a la sociedad y a los responsables políticos.
Greenpeace está llevando a cabo una campaña global para lograr una moratoria sobre la minería en aguas profundas, de la cual México ya forma parte y que debe mantener e impulsar; la cual busca proteger el 30 por ciento de los océanos para 2030.
HCM