Doña Blanca Emeria Pardo Rosero fue agredida en el predio de su propia casa y ahora su familia exige justicia.
Luego de aquel ataque su salud se complicó rápidamente y derivó en el deceso de la víctima. Los médicos que la atendieron en primera instancia notaron una preocupante inestabilidad en sus signos vitales y un deterioro general en su cuadro.
¿Qué dice la familia tras el deceso de Doña Blanca?
Al enterarse de la gravedad de la situación, los hijos de doña Blanca, que se encontraban residiendo en Bogotá, emprendieron el viaje hacia la capital del departamento de Nariño.
Su objetivo era acompañar a su madre en el hospital y estar pendientes de su evolución; una vez que llegaron pudieron constatar de primera mano el estado crítico en el que se encontraba Doña Blanca tras el brutal ataque sufrido.
En medio de la angustia y la incertidumbre, Jenny, una de las hijas, se aproximó a la cama de su madre para tomarla de las manos, de inmediato las sintió rígidas, heladas, debido a la hipotermia y su delicado estado de salud.
Jenny reveló que le hizo una promesa final a su madre: "Le prometí a mi mamá que vamos a encontrar a las personas que le hicieron esto y que vamos a levantar la mano cada vez que sea necesario".
Lamentablemente, los esfuerzos del equipo médico por salvar la vida de la mujer fueron en vano. y aunque el personal médico del Hospital San Pedro realizó maniobras de reanimación por 20 minutos, nada pudieron hacer para salvarle la vida.
"Mi mamá no murió, a mi mamá la mataron", sentenció Jenny durante su visita a un podcast en donde expuso inconformidad por las lentas pistas que hay, al tiempo de cuestionar cómo pudo suceder esto si todos se conocen en la zona.
¿Cuáles son los avances de la investigación en el caso de Doña Blanca?
En tanto el caso quedó en manos del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación, autoridad encargada de recolectar las pruebas y esclarecer los hechos, pero lo cierto es que la indagación se enfrenta a dificultades porque en el lugar no hay cámaras. La vereda Plazuelas es descrita como un paraje remoto y aislado, donde solo existen seis casas.
A pesar del tiempo transcurrido, las semanas han pasado sin que se reporten personas capturadas ni sospechosos vinculados formalmente al proceso judicial.
Mientras la familia aguarda respuestas de la justicia, la comunidad de San Bernardo ha reaccionado ante el crimen, organizando actividades en busca de honrar la memoria de la señora Blanca.
KVS