En un encuentro virtual que reunió a especialistas y profesionales de la comunicación, se llevó a cabo el foro “Diálogo con Expertos: Magnifica Humanitas". El evento tuvo como objetivo central desmenuzar las implicaciones sociales y éticas de la primera encíclica del Papa León XIV, centrada en la protección de la persona en el contexto de los desafíos globales actuales.
Durante el foro organizado de manera conjunta por la Universidad Panamericana, el IPADE Business School y la Oficina de Comunicación del Opus Dei en México. Los ponentes profundizaron en los cuatro ejes temáticos que estructuran el documento pontificio: el Bien Común, la Solidaridad, la Justicia Social y la Dignidad Humana.
El deslinde técnico de la Iglesia y el riesgo en las decisiones críticas
En su intervención, el sacerdote Giancarlos Candanedo, doctor en Derecho Canónico por la Pontificia Universidad de la Santa Cruz, aclaró que el mensaje del pontífice no se limita únicamente a la inteligencia artificial, sino que abarca todo el ámbito de la tecnología y la digitalización.
“Si bien es cierto, lo primero que resalta el Papa es que ni él ni la Iglesia se oponen a los avances tecnológicos; algo que sí está anotando es que el centro no está siendo la persona. Mientras no se ponga al centro la dignidad humana, corremos el riesgo de que la tecnología avasalle a las personas", aseguró Candanedo.
El análisis continuó apuntando hacia los riesgos éticos de delegar la toma de decisiones críticas en sistemas automatizados. Candanedo enfatizó la necesidad del diálogo humano frente a la frialdad de las operaciones matemáticas.
“Si la confianza se basa únicamente en algoritmos, debemos recordar que estos no tienen experiencia, no tienen sentimientos ni la vivencia de las relaciones humanas. Corremos el riesgo de limitar a simples algoritmos decisiones importantes en la vida de la gente que tienen que ver con el trabajo, el cuidado de la vida o la paz mundial. No podemos poner estas cosas en manos de algoritmos sin que los seres humanos dialoguemos, lo cual el Papa señala como una de las principales vías para solucionar los problemas" argumentó.
Asimismo, alertó sobre los efectos de las plataformas digitales en la opinión pública, señalando que con tantas herramientas vitales y aplicaciones, "corremos el riesgo de que los algoritmos polaricen las ideas si no desarrollamos un criterio o una educación crítica con respecto a las noticias y las cosas que van llegando a nuestras manos en esas pantallas".
El mercado de las adicciones virtuales y el impacto en el empleo humano
Durante el foro se abordaron los grandes retos estructurales y morales que plantea la encíclica, destacando la preservación del empleo y el impacto de las adicciones digitales en el núcleo familiar.
“El reto es muy grande en el ámbito del trabajo; se debe evitar que la tecnología llegue a suplantar totalmente el trabajo humano, la dignidad del trabajador y el sustento de una familia", puntualizó Candanedo.
Finalmente, el experto se refirió a un apartado crítico del documento papal que aborda las amenazas a la libertad individual a través de lo que calificó como una crisis desapercibida.
“Otro reto que menciona la encíclica es el riesgo de perder la libertad sin darnos cuenta, debido a una pandemia muy silenciosa que esclaviza a la gente en el ecosistema digital. Están las apuestas, la pornografía y las compras compulsivas; todo esto hace que las familias se vean afectadas, ya sea porque los recursos se destinan a fines ajenos al hogar o porque —como en el caso de la pornografía— se desvirtúa el verdadero valor del hombre y de la mujer" concluyó.
El evento cerró con un diálogo abierto donde los comunicadores e investigadores coincidieron en la urgencia de promover una alfabetización digital con bases profundamente éticas y humanistas.
AH