La conmemoración del 250 aniversario de la independencia estadunidense prometía ser una celebración de unidad nacional, pero el festejo principal del 4 de julio se convirtió en un retrato del país que llega a esa fecha polarizado y enredado en una disputa sobre quién tiene derecho a contar la historia nacional.
La efeméride llega en medio de una pelea del presidente Trump no solo con demócratas, sino con su propio partido, el republicano, en torno a la Save America Act, la retirada de artistas de eventos oficiales, la confusión entre las marcas America 250 y Freedom 250, la escasa visibilidad de algunas actividades y la presencia de actos alternativos organizados por grupos que no se sienten representados por la narrativa oficial.
“Se trata de una conmemoración y no necesariamente una celebración, ya que tenemos la responsabilidad de mostrar la complejidad y los matices de la historia”, afirmó Kristin O’Brassil-Kulfan de la Asociación Americana de Historiadores.
Esa diferenciación se hizo evidente en las dos conmemoraciones, la Freedom 250 del presidente Trump y la institucional América 250, la Comisión creada por el Congreso con la tarea de estructurar la celebración del aniversario que se ha convertido en la más inclusiva y ambiciosa de la historia de Estados Unidos, comparable al Bicentenario de 1976.
Con eventos como la pelea de artes marciales UFC en la Casa Blanca durante el cumpleaños del presidente Trump el pasado 14 de junio, un evento que fue objeto de un frustrado complot criminal, la iniciativa del presidente ha cobrado mayor notoriedad, aunque sus críticos afirman que ha “desdibujado la línea entre la recaudación de fondos cívicos legítimos y el acceso a cambio de favores vinculado a funciones gubernamentales oficiales”.
“Nos preocupa especialmente la solicitud de paquetes de patrocinio que se está distribuyendo a los posibles donantes de Freedom 250, prometiendo a quienes aporten un millón de dólares o más acceso preferencial al Presidente y a eventos de alto perfil”, señalaron en una misiva desde febrero pasado los miembros de la Asociación Americana de Historiadores.
A los desencuentros partidistas se ha sumado el hecho de que una ola de artistas de alto perfil decidió retirarse de la serie de conciertos "Great American State Fair" en el National Mall de Washington.
El éxodo masivo ocurrió dentro de las 48 horas posteriores al anuncio del elenco, luego de que los artistas descubrieran que el evento estaba organizado por Freedom 250, la iniciativa de la Casa Blanca. Los principales artistas y agrupaciones que se retiraron formalmente o se distanciaron de los festejos incluyen:
- Martina McBride: La estrella de música country declaró que fue engañada haciéndole creer que el concierto era un evento completamente apartidista que celebraba a los 50 estados.
- Bret Michaels: El exlíder de Poison se apartó bajo el argumento de que existía una atmósfera "envenenada" y altamente divisiva, así como preocupaciones de seguridad para su equipo y fanáticos debido a las críticas en redes sociales.
- The Commodores: El legendario grupo de “soul” emitió un comunicado donde deja en claro que eligen no afiliarse públicamente con ningún partido político en particular.
- Morris Day & The Time: Day desmintió de inmediato el anuncio inicial y calificó su participación como un "rumor" infundado. "Para nosotros es un no", escribieron en sus redes sociales.
- Young MC: El rapero aclaró que a los artistas nunca se les informó sobre el trasfondo político del evento y sostuvo que prefiere presentarse en Washington en otra fecha cuando las cosas no estén tan cargadas políticamente.
- C+C Music Factory (Freedom Williams): El rapero afirmó que su agente de contrataciones lo tomó completamente por sorpresa y se retiró de inmediato al investigar la alineación política del evento.
- The Real Milli Vanilli (Jodie y Linda Rocco): Las vocalistas detrás de la agrupación expresaron asombro al ver su nombre en los materiales promocionales y declararon que nunca se les había pedido que se presentaran.
Tras la ola de cancelaciones, “Freedom 250” anunció un mitin encabezado por Trump en el National Mall para el 4 de julio con actuaciones musicales estelares y sobrevuelos militares. Por la noche, 850 mil fuegos artificiales lanzados desde el Estanque Reflectante del Monumento a Lincoln, 8 barcazas en el río Potomac y el Parque West Potomac.
Eventos paralelos
En contraposición a la narrativa oficial, un puñado de organizaciones independientes activó la realización de sus propios eventos paralelos.
EL grupo Next 250 convocó para este sábado a residentes, activistas y grupos cívicos de todo el país a reunirse en la capital estadunidense para una gran manifestación llamada Movilización Nacional Next 250, programada para el sábado 27 de junio en McPherson Square, en las inmediaciones de la Casa Blanca.
El volante del evento presenta la movilización con el mensaje: “Nosotros, el pueblo, declaramos nuestra interdependencia”. La consigna apunta a temas de acción colectiva, responsabilidad compartida y participación cívica.
En paralelo, la organización FreedomFest, un ministerio comunitario interreligioso, invitó a los adultos practicantes a “compartir el evangelio de Jesucristo con miles de personas en el National Mall de Washington. “Nuestra misión es conectar a cristianos, iglesias y ministerios con ideas afines para fomentar la evangelización”, indicaron.
Y el 4 de julio, el grupo We the People 250 organizará una marcha en Washington junto al Monumento a George Gordon Meade para protestar "contra el autoritarismo y la violencia política". El grupo portará una pancarta de 213 metros con firmas recolectadas de todo el país.
rdr