El ahorcamiento de Estados Unidos contra Cuba, que se fortaleció con acciones como sancionar a países que vendieran o suministraran petróleo a la isla o la acusación al expresidente Raúl Castro por el derribo de dos avionetas de 'Hermanos al Rescate' ocurrido en 1996, ahora suma a la lista a diversas empresas extranjeras que han reducido o cesado sus operaciones en Cuba, con tal de librar multas por sus vínculos con Gaesa, el conglomerado económico-militar de la isla.
Transacciones financieras
Las operaciones de pago con tarjetas Visa y Mastercard quedarán suspendidas en Cuba a partir del 6 de junio, después de que un banco extranjero rompiera su relación con Fincimex, entidad financiera vinculada a Gaesa y encargada de procesar este tipo de transacciones en la isla.
En Cuba, donde la población no percibe salarios en dólares, estas tarjetas eran utilizadas principalmente por empresas extranjeras, turistas y cubanos con doble nacionalidad o residentes en el exterior para pagar bienes y servicios en comercios, inmobiliarias, hoteles, restaurantes y gasolineras del Estado.
Cadenas hoteleras
La isla, ya golpeada por la caída del turismo, enfrenta ahora la retirada o reducción de operaciones de varios grupos hoteleros internacionales asociados con Gaesa.
Las cadenas extranjeras, que llegaron a la isla en la década de los 1990, operan bajo dos esquemas: mediante la gestión de hoteles en asociación con el ministerio de Turismo o a través de acuerdos de administración con Gaviota, entidad de Gaesa que concentra decenas de establecimientos de alto estándar.
Las españolas Meliá e Iberostar dejaron de gestionar 15 y 12 hoteles vinculados al conglomerado militar respectivamente, aunque mantendrán la operación de los establecimientos que administran junto al ministerio de Turismo.
Por su parte, la canadiense Blue Diamond anunció su salida total del mercado cubano.
En medio de una severa escasez de combustible en Cuba, numerosos hoteles permanecen cerrados y las operaciones se han concentrado en un número limitado de instalaciones.
Navieras europeas
La naviera francesa CMA CGM y la alemana Hapag-Lloyd suspendieron "temporalmente" desde mediados de mayo las entregas y nuevos envíos de contenedores hacia Cuba.
Aunque el transporte marítimo no figura explícitamente en el decreto presidencial estadunidense del 1 de mayo, ambas compañías podrían quedar expuestas a sanciones por operar en el puerto de Mariel, a unos 50 kilómetros de La Habana, administrado por Gaesa.
Minera Sherritt
Activa en el sector de la minería, también en el radar de Washington, la canadiense Sherritt se retiró a inicios de mayo de Cuba, donde extraía níquel y cobalto desde la década de 1990 a través de la empresa mixta General Nickel Company, también sujeta a sanciones de Estados Unidos.
Ese mismo mes la compañía dio marcha atrás a su decisión inicial de liquidar sus activos en la isla e informó que negocia la venta mayoritaria de sus acciones con una firma estadunidense, propiedad de un exasesor de Donald Trump.
MD