La tercera entrega de archivos del caso Jeffrey Epstein, empresario vinculado con una red de tráfico sexual de menores, realizada el viernes 30 de enero por el Departamento de Justicia estadunidense, desclasificó cerca de 3 millones de nuevos documentos.
La información reiteró nombres como Donald Trump, Elon Musk o Bill Gates, pero también mostró vínculos inéditos; tal es el caso de la presunta relación con el empresario mexicano Ricardo Salinas Pliego, o una supuesta participación de miembros del Cártel de Sinaloa en sus reuniones.
Pero México no fue el único país implicado; Italia también lo está, particularmente, un presunto rastreo desde el Vaticano que podría involucrar un hackeo al acervo del magnate.
¿Qué se sabe de la supuesta intervención del Vaticano en el caso Epstein?
Esta controversia comenzó a viralizarse en redes sociales a partir de un documento del Buró Federal de Investigaciones (FBI) fechado el 13 de diciembre de 2017 en el que se narran los datos que una fuente confidencial testificó ante la agencia.
En el texto pueden leerse aseveraciones como que Epstein tenía un complejo en Nuevo México donde llevaba y grababa a menores de edad. Otros datos ya conocidos, como la existencia de su isla privada. Así como relaciones con el ex presidente Bill Clinton y Donald Trump.
Este testigo también afirma que "Epstein era el administrador de patrimonio" del líder ruso, Vladímir Putin, y "prestó el mismo servicio" al antiguo mandatario zimbabuense, Robert Mugabe.
Sin embargo, también habla del "hacker personal de Epstein", a quien describe como un ciudadano italiano nacido en Calabria. Él habría desarrollado 'zero-day exploits', una técnica de ciberataque sumamente peligrosa debido a su imposibilidad de solución, así como otras herramientas cibernéticas letales que presuntamente vendió a gobiernos.
"Estableció el programa de cibervigilancia del gobierno saudí. Vendió un zero-day a Hezbolá. Fue conocido como la primera persona en hackear y encontrar vulnerabilidades en Blackberries e iOS. También era conocido por encontrar vulnerabilidades en Firefox", testificó la persona al FBI sobre las supuestas habilidades de este atacante.
El texto continúa describiendo al presunto hacker, haciendo énfasis en su paso por Italia. Entre una de las características que más resaltan está que, presuntamente, el implicado tenía pasaportes de Irán, Israel, así como de la Ciudad del Vaticano.
Este último documento es considerado como la "ciudadanía más exclusiva del mundo", debido a que solo se otorga a los cardenales o miembros de la diplomacia vaticana o a las personas que viven en el recinto debido a una función específica. Por ello, se especuló que el "hacker de Epstein" tendría que ser un miembro de la Santa Sede.
Sin embargo, al indagar en la posible identidad de la persona, se rastreó a Vincenzo Iozzo, un experto en tecnología que fundó Slash ID —una empresa de protección de identidades digitales—, con quien Epstein mantuvo comunicación entre 2014 y 2015, que presuntamente pudo haber sido contactado por una persona cercana al magnate para su protección digital.
"Vincenzo es uno de los mejores profesionales en seguridad de redes que conozco. Estoy trabajando con él en la idea de una empresa de seguridad de redes. Visita Nueva York a menudo. Si tienes tiempo, deberías conectar. Creo que disfrutarán conociéndose y también creo que esta idea de negocio en la que estamos trabajando podría ser interesante para ti", señala un correo que se envió a Epstein el 6 de mayo de 2014.
¿Epstein vivió en el Vaticano?
En otra de las correspondencias electrónicas consultadas por MILENIO se identificó un correo electrónico del 14 de mayo de 2015 en el que Brandon Thomson le relata a Richard Kahn sobre modificaciones a una residencia a petición de Jeffrey Epstein.
"La resina de la madera se filtraba a través de la pintura, dejando imperfecciones y polvo incrustado en la superficie. Creo que tuve éxito y se la mostré al Sr. Epstein. Para mi sorpresa, le gustó. También encalé las columnas. Debo cubrir la superficie con encalado como primer paso para su acabado. Tuvimos una breve conversación y aclaramos futuros malentendidos", le escribió Thomson a Kahn sobre el tema.
Posterior a ello, menciona que el magnate solicitó que le diera a cada columna una forma distinta, ya que "cuando vivió con el papa Juan Pablo II en el Vaticano, observó diversas columnas capturadas en guerras", aludiendo a una presunta estadía de Epstein.
"Me dijo que cada papa exigía tener una columna de cada país concurrente, por lo que hay una colección de columnas diferentes en el Vaticano".
Además de ello, existen otros correos de Epstein a Larry Summers en los que se abordan casos de abuso sexual supuestamente vinculados a miembros de la Santa Sede, como una investigación de la Corte Penal Internacional en 2011. También se comenta sobre la renuncia del Papa Benedicto XVI —cuyo argumento oficial se atribuyó a su avanzada edad y problemas relativos a ello—.
"El cambio más importante en el Vaticano podría no ser el Papa Benedicto XVI. Este estatus permite a sus clientes de élite evadir cualquier escrutinio en sus transferencias de dinero", dice el traficante sexual al ex secretario de Tesoro estadunidense.
"Aquí al menos seremos libres; el Todopoderoso no nos ha construido aquí por envidia, no nos echará de aquí:
Aquí podemos reinar = seguro, y en mi elección de reinar vale la ambición aunque sea en el Infierno: Mejor reinar en el Infierno que servir en el Cielo", escribió Jeffrey Epstein a Steve Bannon el 19 de septiembre de 2018.
MD