El duque de Palma, Iñaki Urdangarin, salió en defensa de su esposa, la infanta Cristina, al afirmar que no cometió delito fiscal alguno al frente de la sociedad Aizoon, de la que ambos son copropietarios al 50 por ciento, y consideró los gastos realizados como "ridículos". Además Miquel Roca, abogado de la hija del rey de España, Juan Carlos de Borbón, aseguró ayer que ella pidió "que se haga justicia".
Urdangarin, imputado por varios delitos y embolsarse casi seis millones de euros a través de su fundación Nóos, alegó que las cantidades que pagó la infanta con la tarjeta de crédito de Aizoon,
cuyos ingresos en su mayoría procedían de las arcas públicas y de asesorías presuntamente irregulares a gobiernos autónomos del gobernante Partido Popular (PP), "han sido absolutamente ridículas".
Urdangarin presentó este escrito ante el juez del caso el mes pasado pero no fue hasta ayer cuando Europapress lo dio a conocer.
En el documento, su abogado alega en base a cinco informes de la Agencia Tributaria (AEAT), que no se puede atribuir a la hija del monarca ni a Aizoon elementos tributarios que rebasen los 120 mil euros anuales, cantidad a partir de la cual el Código Penal contempla la comisión de un delito contra Hacienda.
Lo revelado por Europapress se da a conocer luego de que un juez imputara el martes pasado,por segunda ocasión, a la hija del rey de blanqueo de capitales y delito fiscal, por lo que Cristina de Borbón podría sentarse en el banquillo de los acusados el próximo 8 de marzo.
Sin embargo, en el auto de 227 páginas, por el que el juez José Castro acordó la imputación de la infanta, se subraya cómo "Aizoon no ha repartido entre sus dos únicos socios dividendo alguno", lo que a su juicio "se aviene mal con que simultáneamente se carguen a Aizoon gastos tan estrictamente personales" de los duques como lo son "viajes al extranjero, regalos, sesiones de liderazgo, rehabilitación, decoración y suministros" de su vivienda barcelonesa, el conocido como palacete de Pedralbes, en la capital catalana, hoy en venta.
Miquel Roca, abogado de la infanta Cristina, aseguró en declaraciones hechas en el exterior de su despacho barcelonés, que no ve "por ninguna parte" dónde pudo haber enriquecimiento ilícito de la hija del rey, y añadió que lo único que ésta pide es "que se haga justicia".
Respecto a que el juez Castro también constató en su auto judicial "la codicia" de la infanta al acusarla de "haber mirado hacia otro lado" sobre algunos actos ilícitos, encabezados por su marido, Roca señaló:
"No me atrevería a decir que el juez hace este tipo de acusaciones; con toda sinceridad", para enseguida subrayar que su cliente es la primera interesada en que "se haga justicia" en el caso.
En cuanto a si la sociedad española puede interpretar que ha habido trato de favor hacia la infanta por pertenecer a la familia real, Roca indicó que "o de desfavor. Solo la justicia lo puede resolver".
Roca reiteró que apurará el plazo (tiene hasta el 15 de este mes) para presentar el recurso a la imputación, así que puede ser "el lunes o el martes", y lo justificó una vez más: "No se trata de declarar o no declarar; esta no es la cuestión. Se trata de si está imputada o no".
Sobre si la hija del rey prefiere declarar o no ante el juez, insistió en que ella "prefiere que se haga justicia".
El abogado no quiso desvelar ningún detalle de las argumentaciones del recurso que ya está elaborando. "Nuestro estilo es que nadie debe conocer del contenido de nuestras argumentaciones antes que la propia justicia" porque sería incorrecto, afirmó.
Aclaró que ya ha hablado con la infanta, pero no reveló a la prensa el contenido de dicha charla. Eso sí, dijo, "intuyo que muy contenta, evidentemente, no estará".
En tanto que el juez Castro se presentó en su despacho de los juzgados de Palma de Mallorca, por primera vez desde que acordara la imputación de la infanta y, a preguntas de los reporteros que aguardaban su llegada acerca de la posibilidad de que su auto sea recurrido (como ya sucedió la primera vez) y la Audiencia Provincial de las Islas Baleares deba pronunciarse al respecto, el magistrado respondió: "Uno hace un auto para que se lo validen".
Ayer, el diario madrileño El País publicó que Cristina de Borbón se resiste a renunciar al título y a divorciarse de Iñaki Urdangarin pese a la imputación. El rotativo aclaró que ninguna de estas dos cuestiones se las ha formulado el rey.
La imputación de Urdangarin, y ahora de la infanta, ambos apartados de la agenda de la Casa Real, coloca una sombra sobre la continuidad de una institución que fue reprobada por primera vez en el examen de los ciudadanos cuando se denunciaron los negocios del duque.
Un 4.8 —sobre diez— en el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de octubre de 2011 dio el primer aviso. El pasado mayo, última vez que el CIS preguntó por la monarquía española, la nota fue de 3.6.
Desempleo y corrupción
La corrupción preocupa a los españoles más que los problemas económicos y es la segunda inquietud en el país por detrás del desempleo, según los resultados del barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas de España (CIS) publicados ayer.
La corrupción sube en el ranking seis puntos respecto al sondeo de noviembre y preocupa a 37 por ciento de los españoles. La encuesta, realizada entre el 1 y el 13 de diciembre, coincidió con las informaciones sobre el llamado "caso de los ERE", una trama que salpica a los dos sindicatos más importantes de España.
El desempleo sigue siendo la mayor preocupación de los españoles. Así lo asegura 77 por ciento de los encuestados, en el marco de una crisis económica que asola al país desde 2008 y con una tasa de paro que roza el 26 por ciento. Aunque el sondeo apunta a un ligero aumento del optimismo: el porcentaje de trabajadores que confía en mantener su puesto de trabajo este año aumenta 12 puntos en el último trimestre de 2013. El 82 por ciento prevé que así lo hará, frente a 17 por ciento que ve "probable" o "bastante probable" perder su empleo, según la encuesta. Los problemas económicos están en el tercer lugar de la lista de preocupaciones.
DPA/Madrid