El personal y las sucursales de los bancos rusos podrían sumarse a la lucha contra los ataques de drones ucranianos, según un ambicioso plan aprobado por la cámara baja del Parlamento de Rusia.
Los bancos asumirían el costo de colocar sistemas electrónicos de interferencia en sus sucursales, mientras que empleados seleccionados derribarían drones entrantes, según el proyecto aprobado el martes en su tercera y última lectura.
Dado que hay bancos en casi todas las ciudades, su incorporación a las defensas antiaéreas podría ayudar a ampliar la cobertura de Rusia.
El proyecto, que según la agencia estatal de noticias Interfax se presentó por primera vez en agosto y posteriormente se amplió en alcance, aún debe ser aprobado por la cámara alta, el Consejo de la Federación, y firmado por el presidente Vladímir Putin antes de entrar en vigor.
A Rusia le está resultando difícil proteger su amplio territorio frente a un número creciente de ataques con drones ucranianos de largo alcance, cada vez más sofisticados. Drones más pequeños también están frenando a las tropas rusas en la línea del frente de mil 250 kilómetros (780 millas) y trastocando las líneas de suministro del ejército invasor ruso, según analistas y funcionarios occidentales.
A medida que la intensidad y la profundidad de los ataques con drones ucranianos han aumentado, las autoridades rusas han alentado a las empresas a contribuir a las medidas de protección contra los ataques aéreos.
No se sabe que los bancos rusos hayan sido un objetivo principal de los drones ucranianos durante los últimos cuatro años de guerra que siguieron a la invasión de Moscú. El plan abarca el banco central de Rusia y otras instituciones de primer nivel, incluido Sberbank, de propiedad mayoritariamente estatal.
Como el proyecto de ley incluye pocos detalles, planteó múltiples dudas sobre cómo funcionaría un proyecto de este tipo. La instalación generalizada del equipo y la capacitación del personal sobre cómo utilizarlo requerirían un enorme esfuerzo organizativo.
Como Putin está interesado en proteger a los rusos de la guerra, la medida podría ir en contra de sus esfuerzos al involucrar a ciudadanos comunes en el conflicto y hacer más visibles las consecuencias de la invasión.
Según la ley aprobada en segunda y tercera lectura por la Duma, los empleados bancarios podrán interferir o interceptar las señales de control de los drones, y dañar o destruir vehículos no tripulados aéreos, submarinos y terrestres que amenacen sus instalaciones, sin esperar una respuesta de los servicios de seguridad.
"La interferencia se utilizará para dificultar que (los drones) apunten y ataquen los objetivos pertinentes", declaró Anatoly Aksakov, presidente del Comité de Mercados Financieros de la Duma Estatal, al medio ruso RBK. "Además, también emplearemos medios para derribar estos drones, protegiendo así los objetivos pertinentes".
Cada organización determinará qué empleados están autorizados a aplicar las medidas.
LG